Cada cual sabe lo que carga su costal.
Gorgojo, más chico que un piojo; así de chiquito produce enojo
De día y con sol.
Escoger huevos en banasta, escoger la peor casta.
Cuenta treinta y tres antes de decir, y noventa y nueve antes de escribir.
Cuidado que hay golondrinas en los alambres.
Hay quien las mata callando.
El que mucho escoge poco coge.
Hortelano tonto, patata gorda.
Reniego de bacín de oro em que he de escupir sangre.
Las gallinas de arriba cagan a las de abajo.
Marzo marzuelo, un día malo y otro bueno.
Carta cerrada, si no la abres no dice nada.
Viejo con moza, mal retoza.
Dios en el cielo, en la tierra, el dinero.
Estreno de traje fino, preciso chorreón de vino.
Cree el político que los demás son de su misma condición.
Quien mocos envía, babas espera.
La avaricia y la ambición, congelan al corazón.
Otro tiempo vendrá, y el que hoy no puede, podrá.
La mujer y la mula cada día te hacen una y suerte te dará Dios si no te hacen dos.
Esto está en chino.
Hoy debiendo, mañana pagando, vamos trampeando.
Quiere decir que, casi nunca, viene de hecho que desde la cosecha de las uvas a la de las peras, hay mucho tiempo.
Si a estribor gaviotas ves, la otra banda babor es.
A amo ruin, mozo malsín.
El yerro del médico, la tierra lo tapa; el del letrado, el dinero lo sana; el del teólogo, el fuego lo apaga.
Llagas viejas, tarde sanan.
Fiebre cuartana no hace jamás sonar campana.
Si orar es de hermanos, rectificar es de humanos.
Una a una, pronto se le acaban al racimo las uvas.
Escucha tu corazón... que sabe.
No compra barato quien no ruega rato.
Mira primero lo que haces, para que no te arrepientas después.
Nobleza, obliga; y agradecimiento liga.
Caballo de regalo, tenlo por bueno aunque sea malo.
Cuando los números hablan se acaban las discusiones.
Lo cortes, no quita lo valiente.
Dios nos dé lo necesario, que ser rico es un calvario.
A la prima se le arrima y a la hermana con más ganas.
Este come cuando hay, caga por chirolas, camisa a medio lomo, pantalón a las rodillas.....
O jugamos todos, o se rompe la baraja.
Dijo la sarten al cazo: "no te acerques que me tiznas".
Bueno para en plaza, malo para en casa.
Cuando la olla hirbiendo se desborda, ella misma se calma.
Siempre hay una avispa para picar el rostro en llanto.
Si no sabes quien eres menos vas a saber a dónde vas.
No coma cuento coma carne.
Tanto se pierde por carta de más como por carta de menos.
Ningún amigo como un hermano, ningún enemigo como un hermano.