Amar sin padecer, no puede ser.
Hierba mala nunca muere.
Donde el corazón se inclina, el pie camina.
Lo mejor que hizo Dios fue un día detrás del otro.
Llorara la madre al hijo, más que la nieve al granizo.
No hay cuesta arriba sin cuesta abajo.
Olla con jamón y gallina, ¡canela fina!.
Despacito y con amor, se hacen las cosas mejor.
Variante: El pez que busca el anzuelo, busca su duelo, dice mi abuelo.
Ocho de invierno y cuatro de infierno.
Al asno a palos y a la mujer a regalos.
Al que toma y no da, el diablo se lo llevará.
Caballo que vuela, no necesita espuela.
De queso, un pedazo, y que te dure todo el año.
El pan con ojos, el queso sin ojos, y el vino que salte a los ojos.
Si te sobra el tiempo de joven, de viejo se te esconde.
Bromeando, bromeando, amargas verdades se van soltando.
A quien paga adelantado, mal le sirve su criado.
Lo que dejes para después, para después se queda.
A la lumbre y al fraile, no hurgarle; porque la lumbre se apaga y el fraile arde.
Para Santa Teresa, rosa en la mesa.
Más discurre un hambriento que cien letrados.
En casa pobre, pocos cuentos.
A chico pié, gran zapato.
Cuando se muere el gallo, la gallina a cualquier pollo se arrima.
El casa del muerto cada uno llora su duelo.
Más ven cuatro ojos que dos.
Años de higos, años de amigos.
Besóme el colmenero y a miel me supo el beso.
En los tiempos cuaresmales, los ponientes, vendavales.
Dar puntada sobre puntada, como sastre en víspera de pascua.
Nadie diga mal del día hasta que sea pasado y la noche venida.
A barriga llena, corazón contento.
Algo busca en tu casa quien te hace visitas largas.
Dios al humilde levanta y al orgulloso quebranta.
Quien ruega al villano, ruega en vano.
La mujer buena, leal y con decoro, es un tesoro.
Carajadas de San Lucas, pendejadas de San Juan.
Mira antes de saltar.
Pies fríos, corazón caliente.
Al perro muerto, échale del huerto.
Buena romería haz, quien a su casa pone en paz.
Santa tú y santo yo, el diablo nos juntó.
Quien lengua ha, a Roma va.
Mucho te quiero perrito; pero de pan, poquito.
Remienda tu sayo y te durara otro año.
Cuando el corsario promete misas y cera, con mal anda la galera.
Buenas palabras no te quitan dinero del arca.
Casa que cierra sus portones casa que se llena de ratones.
El que la hace, la paga.