Amor irresoluto, mucha flor y poco fruto.
Dijo el muerto al degollado: "¡A fe que estás apañado!".
Más mueren de ahítos que de aflitos.
Sacristán que vende cera y no tiene cerería, ¿de dónde la sacaría?
El hablar es plata y el callar es oro.
Nada puede dar quien nada tiene.
Ni asno rebuznador, ni hombre porfiador.
Entre padres y hermanos no metas tus manos.
Bebe el vino a discreción y no a boca de cangilón.
Por do salta la cabra salta la que mama.
Roma, acuerdos y locos doma.
Gran riqueza cien quebraderos de cabeza.
A mucho porfiar, ¿quién se resiste?.
Arremangóse mi nuera, y volcó en el fuego la caldera.
En casa de Manuel, él es ella y ella es él.
Bodas y aguas, como son guiadas.
Quien poda en Mayo y alza en Agosto, ni coge pan ni mosto.
A cada pez le llega su vez.
Más tiran nalgas en lecho que bueyes en barbecho.
Amigos que se conocen, de lejos se saludan. Desaconseja las amistades muy profundas.
Dar y quitar, derechito al infierno sin descansar.
Más quiero asno que me lleve que caballo que me tire.
Cada cual siente sus duelos y pocos los ajenos.
Cuando el león muere, encima le mean las liebres.
No hay casa donde no haya su calla, calla.
Si un asno va de viaje, no regresaría hecho caballo.
Faldas largas, algo ocultan.
El mundo es un tira y afloja, y para que unos rían, otros lloran.
Caro compró el que rogó.
El que canta y danza se agita y no avanza.
El pan bien escardado hinche la troja a su amo.
Mientras vas y vienes, no falta gente por el camino.
La mujer en el hogar es reina a la que hay que amar.
La ansiada numisma, no se hace ella misma.
A la luz de la vela no hay mujer fea.
En dinero o en querer, mejor que mañana ayer.
Estorba más que un colchón en la cocina.
El que cree en espantos, hasta de la camisa se asusta.
A la sombra del favor, crecen vicios.
Qué bien canta el tordo si está gordo.
Del sabio es errar, y del necio perseverar.
Donde no puede meter la cabeza el diablo mete el rabo.
Duerme el leal lo que al traidor le place.
Cuando un tonto se agarra a una reja, o la arranca o no la deja.
Abad de Somosierra, hartos de nabos y berzas.
El mal pajarillo, la lengua tiene por cuchillo.
Enero mojado, bueno para el tiempo y malo para el ganado.
Al que tiene mujer hermosa, finca en frontera o viña en carretera, nunca le faltará guerra.
Hasta el más santo tiene su espanto.
No hay nada peor que un año sin siembra.