A veces perdiendo se gana.
Viuda honrada, su puerta cerrada.
Da voces al lobo, respóndete el eco.
De aire colado y de fraile colorado, guárdeme Dios.
Dios nos da nueces, pero no las casca.
El que te habla de sus penas, espera que se las resuelva.
La ausencia y la muerte mucho se parecen.
En casa del mezquino, más manda la mujer que el marido.
Recorre a menudo la senda que lleva al huerto de tu amigo, no sea que la maleza te impida ver el camino.
No ver, y creer en lo que no se ve, son elementos esenciales de la fe
Todos nacimos en cueros; y aunque la vanidad nos viste, la tiera nos dejará en los huesos.
En la hacienda o el hogar, mejor atajar que arrear.
Juntos en las duras y en las maduras.
Carnero castellano, vaca gallega, arroz valenciano.
Al pagar dinero, pesar y duelo.
Dios le da maíz a quien no tiene gallinas.
¡Mira que dicha, perder el asno y encontrar la cincha!.
No dejes que tus recuerdos pesen más que tus esperanzas.
El que nace para borrico, del cielo le baja el aparejo.
Con locos, niños y putas, no negocies ni discutas.
Quien hace, aplace.
Prometer, prometer hasta meter, y una vez metido, nada de lo prometido.
Hacer favores, empollar traidores.
Es de sabios cambiar de mujer.
Si la palabra vale una moneda, el silencio vale dos.
Lo ajeno place a nosotros y lo nuestro a otros.
De un cólico de acelgas nunca murió rey ni reina.
Muérome de hambre, de frío y de sed: tres males tengo, ¿de Cuál morir?.
El que de joven se come la gallina, de viejo echa las plumas.
Los niños, ni ocultan mentiras, ni callan verdades.
Quien de esperanzas vive, de hambre muere.
Una palabra al oído se oye de lejos.
Ni puta sin amigo, ni huerta sin cabrahigo.
Cuando Dios da la harina, el diablo se lleva la quilma.
Dos no riñen si uno no quiere.
El que es buen gallo en cualquier gallinero canta.
Mal largo, muerte al cabo.
Menos idea que Geral pasando música.
Más vale dejar a los enemigos que pedir a los amigos.
Cuando llueve y hace sol, sonríe Nuestro Señor.
Por rey se tenga quien a nadie tema.
Tres fanegas bien labradas dan más que siete arañadas.
¡Cómo subo, subo de pregonero a verdugo!.
Hablar hasta por los codos.
Calienta más el amor que mil fuegos
y k siempre estas a mi lado por k hay veces k me siento tan sola y con mucho frio k kisiera irme pero tambien nose si tu señor me kieres e hecho tantas cosas malas k ya nose ni en k pensar me entiendes todo poderoso
Cual andamos, tal medramos.
Es mejor encender una cerilla que maldecir la oscuridad.
Media vida es la candela; pan y vino vida entera.
El que presta un libro es tonto, y más tonto el que lo devuelve.