Ocasión y naipes, a todos hacen iguales.
Enemigos grandes: vergüenza y hambres.
El doctor, a los malos desespera y a los buenos consuela.
Echar confites a un cochino, es desatino.
Cuando el viejo no bebe, cerca está de la muerte.
El adulador corrompe a su patrón rascándole la espalda
Más aburrido que un mico en un bonsái.
A la fortuna, por los cuernos.
Amor viejo, pena pero no muere.
Pan con pan comida de tontos.
Alma sin amor, flor sin olor.
Siempre que ha de hablar un lisiado, en la puerta un jorobado.
Hemos remado bien dice la pulga, cuando el pescador ataca.
Donde se pace, que no donde se nace.
En casa como porquero, y en la calle, caballero.
Quien dice mal de la pera, ése la lleva.
Hasta lavar las cestas, todo es vendimia.
Salir del fuego para caer a las brasas.
Ama sois mientras el niño mama; después ni ama ni nada.
Matar pulgas a balazos.
A cada ermita le llega su fiestecita.
En San Antonio todo puerco es bueno.
Ni puta sin amigo, ni huerta sin cabrahigo.
Con jolgorio y veraneando, se va el tiempo volando.
El que paga manda y el que no se aguanta.
Ni fíes de hombre cejunto, ni tengas miedo a un difunto.
Alegría, belleza cría.
Más ordinario que un sicario en un burro.
Lo que la mujer no logra hablando, lo logra llorando.
No vacíes tu vientre a todo el mundo ni dañes la consideración que de ti tienen.
Lengua de vieja cuentera, corta más que una barbera.
Mucho tilín tilín y nada de paleta.
Amistad del poderoso, sol de invierno y amor de mujer, duraderos no pueden ser.
Es mucha la totuma para tan poca agua
Muchachada que nace barrigón, ni que lo fajen Chiquita.
Más vale una cuchara de suerte que una olla de sabiduría.
La alegría todo mal espanta
El bien que hicimos en la víspera es el que nos trae la felicidad por la mañana...
Quien siembra en Marzo, rellena el zarzo.
Casa chica infierno grande.
El puerco y el noble, por la casta se conocen.
Recogemos solo la felicidad que hemos dado a manos llenas, sin pedir nada a cambio
Como turco en la neblina.
Este navega con banderita de pendejo.
Quien es feliz habla poco
Daño es ser engañado una vez, dos, necedad es.
Quien a buen árbol se arrima, va un perro y se le mea encima.
Pobre no es aquel que tiene poco, sino aquel que teniéndolo todo, quiere aún más.
Vivimos entre dos nadas: nada al nacer y nada al morir.
¿Quién le pone el cascabel al gato?.