Amistad fundada en el vino dura como el vino; solo una noche
La mujer del marinero, cuando hay pesca, tiene dinero.
No gastés pólvora en chimancos.
De la abeja y de la vaca, en Abril muere la flaca.
El dinero y los pendejos, siempre acaban separados.
Los muertos traen el buen o el mal tiempo
Un lago se forma gota a gota.
Boca de fraile, solo al pedir la abre.
Amigo, amigo, llamalé conocido, y va bien servido.
Donde esperáis la suerte, viene la muerte.
Cuando el corsario promete misas y cera, con mal anda la galera.
Moza, sabe estotro: que de la perdiz el pecho y del conejo el lomo.
Nadie, nadie se conmueve, por la sed con que otro bebe.
Siembra melones y recogerás melones; siembra habas y recogerás habas.
¿Cómo ha de actuar mi corazón? ¿Acaso en vano venimos a vivir, a brotar sobre la tierra?
Quien sobre tarja bebe, lo bebido lo mea y lo meado lo debe.
Mal se cuece olla que no se remece.
Dinero que el naipe ha traído, hoy venido y mañana ido.
Si la vida te da la espalda, puntéatela.
El arroz es el nervio de la guerra.
A nadie le huelen sus peos ni sus hijos les parecen feos.
La fantasía es el reposo del alma
Al asno a palos y a la mujer a regalos.
Toda alegría está destinada al que tiene el corazón contento: para quien lleva siempre sombrero el cielo está lleno de sombra
La peseta, la vela y el entierro por donde quiera.
El buen vino añejo hace al hombre niño y remoza al viejo.
El tiempo es un gran maestro y pone en su lugar muchas cosas
Como el perro de muchas bodas, que en ninguna come por comer en todas.
Como el gallo de tía Cleta: pelón, pero cantador.
Perro, caballo y mujer, tener bueno o no tener.
Rey nuevo, ley nueva.
Compañía no engañosa, yo y mi sombra.
¿De quién es el majuelo?. ya se sabrá cuando muera mi abuelo.
A las cosas ciertas encomendaos y de vanas esperanzas dejaos.
Las palabras son como las hojas, cuando más abundan poco frutos hay entre ellas.
La tierra que me sé, por madre la he.
Las palabras amables no rompen huesos, pero las palabras perversas rompen muchos.
Aramos, dijo la mosca al buey.
En Santo Domingo de la Calzada, canto la gallina después de asada.
Si al construir se escuchara el consejo de todo el mundo, el techo nunca se llegaría a poner.
De un hombrecillo iracundo se ríe todo el mundo.
Una carreta vacía hace ruidos.
Más ablanda el dinero que palabras de caballero.
De tus herederos, sé tu el primero.
El mirón, ¡chitón!.
A lo hecho, pecho.
El que perdona un engaño, merece ir a un rebaño.
De buen chaparrón, buen remojón.
Una idea de último momento es buena, pero la precaución es mejor.
Esto es de rompe y rasga.