Duélete carnero, que hay fiesta en el pueblo.
Si necesitas consejo, pídelo al viejo.
De abrigado a nadie vi morir, de desabrigado sí.
Almorzar, pan y cebolla; al comer, cebolla y pan, y a la noche, si no hay olla, más vale pan con cebolla.
El orgullo ciega por unos instantes, dejando recuerdos indelebles
Dar a la tierra el grano, para que retorne la mazorca.
¿Quieres que en consejo hagan de ti cuenta?. Contradice tú a cualquiera.
Maldición de puta vieja, por do sale por allí entra.
Las hijas son las madres en otros cuerpos más jóvenes.
La liebre búscala en el cantón, y la puta en el mesón.
Viejo que se casa con mujer moza, o pronto el cuerno, o pronta la losa, si no son ambas cosas.
Haragán y gorrón, parecen dos cosas y una son.
A carnicera por barba, y caiga quien caiga.
En casa limpia los ángeles bailan de gusto.
Lengua del mal amigo más corta que cuchillo.
Andallo, mi vida, andallo, quien no puede a pie, que vaya a caballo.
La sugestión obra.
Quien para ir a rezar duda entre dos mezquitas, terminará por quedar sin rezar.
Caro compro y barato vendo; si tú no me entiendes, yo me entiendo.
El que va a la romería, se arrepiente todo el día.
Mejor es deuda vieja que pecado nuevo.
Para los muertos y los ausentes no hay amigos
Antes de hablar, un padrenuestro rezar.
Echando a perder se aprende.
Lo que no va en lágrimas va en suspiros.
Demasiada alegría es dolorosa
Más es fuerte el amor y más se siente dolor
Buen vino y sopas hervidas, le alargan al viejo la vida.
Quien da el consejo, da el tostón.
La libertad es un pan bien cocido
Voz que se escapa no vuelve y quizás tu ruina envuelve.
Ladrón de casa, todo lo arrasa.
A tu hija más lista no la pierdas de vista.
Que nadie le diga lo que tiene que hacer a alguien que ya ha decidido cuál debe ser su destino.
Cualquier cosa que se planta, se cosecha.
Hay que dejar ir al mundo como va
Gallina en casa rica, siempre pica.
Es mejor pecar poco que confesar mucho
"Los inviernos en Burgos, y los veranos en Sevilla", decía Doña Isabel, la gran reina de Castilla.
Quien no tiene otro querer, se acuesta con su mujer.
Ya están las migas en la poyata, y el que se descuide no las cata.
Para conservar amistad, pared en medio.
Quisiera ser una lágrima para nacer en tus ojos, vivir en tus mejillas y morir en tus labios.
El porrazo da más ira, cuando la gente nos mira.
¡Oh suerte injusta!. Al rico se le muere la mujer y al pobre la burra.
Un perro no entra en una casa donde hay hambre.
Quien tiene miedo tiene desgracia.
Amistad de boca, larga parola y cerrada la boca.
Lo que oyes lo olvidas, lo que ves lo recuerdas, lo que haces lo aprendes.
¿Qué hemos de hacer?. Descansar y tornar a beber.