Rebuzné una vez, y como burro quedé.
Cuando el hombre ha agotado las mentiras, encuentra la verdad en el nuevo saco
Tiempo pasado, con pena recordado.
Siembra por San Lorenzo los nabos, y llenarás el carro.
En las siembras y en la trilla, el amor con zancadilla.
El mugido de un buey tirando la carreta, presagia la muerte de un vecino.
Manos calientes y corazón frío, amor perdido.
Con caracoles, higos y brevas, agua no bebas.
Las firmes amistades se hacen en las mocedades.
Cuídate del perro que no ladra y del agua mansa.
Reniego de quien en Dios no cree y lo va a decir en concejo.
Secreto de dos, guardado; de más de dos, en la calle echado.
Casa con azotea, ladrón la asalta.
Zorras y alcahuetas, todas son tretas.
Más vale un "ya" que cien "después se hará".
Viejo con joven en la cama, muy repleta tiene el arca.
Bien canta Marta después de harta.
La edad madura es aquella en la que todavía se es joven, pero con mucho más esfuerzo.
El que tiene tierra, tiene guerra.
A la mesa, de los primeros; al trabajo, de los postreros.
A grandes penas, pañuelos gigantes.
La violencia es el refugio de las mentes pequeñas.
Antes de casarse, solterona; después de casada, señora.
La masa y el niño en el verano sienten frío.
Basura es todo lo que en el suelo se barre, y aunque remonte a las alturas, cuando baje seguirá siendo basura.
Dar a manos llenas significa repartir en pequeñas partes lo que fue robado a lo grande
¿Dónde tiene mi niño lo feo?, ¡que no lo veo!.
Quien con mocos va a la guerra con mocos vuelve de ella.
Si quieres ser suegra amada mantente con la mano abierta y la boca cerrada.
Salud, dinero y buen vino, e irme a la gloria de camino.
Cuando la desgracia llega a su colmo, viene la felicidad."
Ciertos maridos existen porque ciertas mujeres no han querido quedarse solteras
La luna y el amor, cuando no crecen, disminuyen.
Vino y mujer, te dan la vuelta y te ponen al revés.
Ropa que mucho se cepilla, pronto raidilla.
Las tres cabezas más duras: la mujer, la cabra y la burra.
A fullero, fullero y medio.
De prometer a dar, hay unas lenguas de mal andar.
Mejor caminar con quien se ama que descansar con quien se odia
¿Qué, es que no se lo comieron anoche?
Dos cuervos no se sacan los ojos.
Febrerillo, mes loquillo.
Cuando todo ha pasado, solo la verdad y el honor permanecen.
Lo que en la mocedad no se aprende, en la vejez mal se entiende.
Mujer precavida vale por dos.
Hacer de tripas corazón.
La fortuna es veleta, nunca se está quieta.
Todo día tiene su noche, toda alegría tiene su pesar.
Las palabras son femeninas, y los hechos son machos.
Hablar hasta por los codos.