Los vicios no necesitan maestro.
Cuando el cura se va a peces, donde irán los feligreses.
De arriero a arriero no pasa dinero.
Hablando a largo plazo muertos estamos todos.
Al que tiene mujer hermosa, finca en frontera o viña en carretera, nunca le faltará guerra.
Las espinacas son la escoba del estómago.
El soldado que ha huido cincuenta pasos se ríe del que lo ha hecho cien pasos.
A confite de monja pan de azúcar.
La novia, de contado, y la dote, de prometido.
El agua tiene babosas.
Desventuras y penas, a nadie le importan las ajenas.
Recordar es desandar, y lo que antes se vivió, volverlo a contemplar.
Tres personas con las que nunca deberías hacer negocios: La demasiado impaciente, la demasiado ambiciosa y la demasiado desesperada.
Sigue los impulsos de tu corazón
Casarás y amansarás.
El yerro del médico, la tierra le tapa; el del letrado, el dinero le sana.
Las desgracias no vienen solas.
Aunque no nos hablemos, bien nos queremos.
El poco seso canta en la mesa y silba en el lecho.
A palabra necias, oídos sordos.
Dios está en todos lados pero atiende en la capital.
La mujer, el huerto y el molino, requieren uso continuo.
El corazón en paz ve una fiesta en todas las aldeas.
Si no sabes sonreír, no pongas tienda. (Confucio).
Cacarear y no poner, si malo en la gallina, peor en la mujer.
Buscar excusas a una idiotez es cometer otra.
La verdad es de un solo color
Cada cosa a su tiempo, y los nabos en adviento.
Al comerte una fruta piensa en aquel que plantó el árbol.
El tiempo es padre de la verdad y a relucir la sacará.
Alábate pollo, que mañana te guisan Alábate, asno, que te crece el rabo.
La suegra, ni aún de azúcar es buena.
Quien a heredar aspira, larga soga estira.
De copiosas cenas están muchas sepulturas llenas; pero de no cenar, muchas más.
Cuando llueve y hace frío , hace la vieja su vestido.
Ausentarse y morirse, todo es irse.
Tenés cola que te machuquen.
Mal de rico, poco mal y mucho trapico.
Recio llama a la puerta el que trae mala nueva.
La cortesía exige reciprocidad.
Las gallinas de arriba cagan a las de abajo.
¿Con caballo, con dinero y sin mujer, cuándo se te vuelve a ver?.
Donde buena olla se quiebra, buena cobertera queda.
De lo ajeno, gastar sin miedo; de lo propio, poquito a poco.
Busca arrepentimiento, el que busca casamiento.
Variante: Por su mejoría su casa dejaría.
Seso tiene de borrico quien vive pobre por morir rico.
Las palabras mueven, los ejemplos arrastran.
Rodilla de lana a su dueño engaña.
A la mal casada, déla Dios placer, que la bien casada no lo ha menester.