Seso tiene de borrico quien vive pobre por morir rico.
La que de comer con su marido rehusa, no está en ayunas.
Castellano fino: al pan pan, y al vino vino.
A la mal casada, déla Dios placer, que la bien casada no lo ha menester.
Rodilla de lana a su dueño engaña.
Reniego del amigo, que se come solo lo suyo y lo mío conmigo.
Maldiciones de putas viejas, no comprenden mis orejas.
Lo mío, mío; y lo tuyo, de entrambos.
Quien mucho amenaza, el miedo tiene en casa.
El marido celoso nunca tiene reposo.
Mira tus culpas y tus penas, y olvídate de las ajenas.
Que tengas calor en tu iglú, petróleo en tu lámpara y paz en tu corazón.
El buen tiempo hay que meterlo en casa.
Dinero llama a dinero.
Este es el cuento de María Sarmiento, que fue a cagar y no encontró siento.
El más feliz parto, tiene algo de "jarto".
Más vale que sobre que no que falte.
Muchachada que quiere ser casada, difícil es ser gardada.
Dentro del cielo tú forjas tu designio. Lo decretarás: ¿acaso te hastíes y aquí nos escondas tu fama y tu gloria en la tierra? ¿Qué es lo que decretas?
De cielos abajo, cada uno come de su trabajo.
No te mofes de los viejos, que de ellos no estamos lejos.
Por fin lo comprende mi corazón: escucho un canto, contemplo una flor: ¡Ojalá no se marchiten!
Toma a un hombre por la palabra y a una vaca tómala por los cuernos.
Ni casa en cantón ni viña en rincón.
Los amores se van, los dolores se quedan.
El que nace pa maceta, no pasa del corredor.
Consejos vendo y para mí no tengo.
Muchos pocos hacen un mucho.
No hables mal de las mujeres si te espera una en casa.
Rotas las raíces del loto siguen unidas sus fibras.
O jugamos todos, o se rompe la baraja.
Cuando mi madre esta en misa, yo bailo en camisa.
Más vale el humo de mi casa que el fuego de la ajena.
Las grandes cargas están hechas de pequeños puñados.
En casa del ruin, la mujer es alguacil.
Favores recordados, ¡ya están saldados!.
Cenas, y penas, y Madalenas, y soles, matan a los hombres.
De mujer que es madre, nadie nunca mal hable.
Donde entra la cabeza, entra la cola
Al mal tiempo, buena cara.
Vaca de dos amos, ni da leche ni come grano.
Razón y cuenta, amistad sustenta.
Una mentira bien echada, vale mucho y no cuesta nada.
Como canta el abad responde el monaguillo.
Tanto nadar para morir en la orilla.
Años pares, abrir los costales; años nones, pocos montones.
Cuentas claras conservan amistades.
Viaje de luna de miel; ni es viaje, ni ves luna, ni es de miel.
De esto que nada cuesta, llenemos la cesta.
Hormigas en ringlera, o temporal o sequera.