Si a los cuarenta no eres rico, arre borrico.
Mal se conforma con el viejo la moza.
La cabra coja, junto a la casa trota.
Buena crianza no pierde punto.
Al padre, si fuere bueno, sírvele; y si malo, súfrele.
Aunque no lo veamos, el sol siempre está.
Te casaste, te entera.
Siempre hay una avispa para picar el rostro en llanto.
Quien hijo está en tierra ajena, muerto está y vivo le espera.
¿Adónde vas, mal?. Adonde hay más.
Reyes y gatos son bastante ingratos.
La ocasión es la madre de la tentación.
No quieras nunca buenos comienzos.
Abril, lluvias mil.
Muchas veces los amos son los mayores sirvientes en la casa.
Felicidad de hoy, dolor de mañana
Cuando el niño dienta, la muerte tienta.
A buen árbol te arrimas, buena sombra te cobija.
Cuando un hombre retrocede es para retirarse. Cuando una mujer retrocede es para coger carrerilla.
Hasta la reina, necesita de su vecina.
Dos capitanes hunden la nave.
Matar dos pájaros con una piedra.
Tal para cual, Pedro para Juan.
Un invierno en casa, muy pronto se pasa.
El que a la bodega va y no bebe, burro va y burro viene.
La suerte avanza a pasos de tortola y huye a pasos de gacela.
Adiós, Blas y que Dios te lo pague, ya te vas.
Al fuego porque se apaga, al fraile porque se inflama.
Caballo que vuela, no necesita espuela.
Si vences la desesperación vencerás otras batallas
Dies ila, dies ila, si eres bobo espabila.
Oídos que bien oyen, consejos encierran.
Las chicas enamoradas y los contrabandistas conocen los atajos
El día que te cases salen tus faltas y el día que te mueras, tus alabanzas.
Viejo que con moza casó, o vive cabrito o muere cabrón.
Desdichas y caminos hacen amigos.
A la moza y a la parra, álzala la falda.
La mentira de un niño es como un pez muerto, siempre sale a la superficie.
Si a los treinta no te has casado ni a los cuarenta eres rico, arre borrico.
Hay que aprender a ser gato de casa grande, se van a acabar los ratones.
Contigo no quiero tratos, pero con tu hermano sí, que me paso buenos ratos.
Quien arroz come, buenos carrillos pone.
Recorre a menudo la senda que lleva al huerto de tu amigo, no sea que la maleza te impida ver el camino.
El silencio es el muro que rodea la sabiduría.
Dicen que casar casar, yo también me casaría si la vida de casados fuera como el primer día.
Más perdido que perro en misa.
Rana que canta, señal de agua, la de su charca.
Yerros por amores, merecen mil perdones.
Con la verdad como compañía se va a todos los sitios, incluso a prisión.
Yernos y nueras, en las afueras.