Bebe leche y bebe vino y de viejo estarás como un niño.
A la moza, con el mozo, y al mozo con el bozo.
Dineros y pecados, cada cual los tiene callados.
Aborrecer tras haber querido, mil veces ha sucedido y mil más sucederá.
Quien habla siembra, quien escucha cosecha.
De ahora en adelante yo sere mi propio comandante. (Frase ingenua dicha por los "abuelos" al acabar la mili).
Olla sin tocino y mesa sin vino, no valen un comino.
Cuando dos hermanos trabajan juntos las montañas se convierten en oro.
El mono sabe el palo al que trepa.
Cuándo del pie, cuándo de la oreja, a mi marido nunca le falta queja.
De esa manera, mi abuela.
Si mucho las pintas y regalas, de buenas hijas, harás malas.
Uno trabajando y cuatro mirando, el caminos está arreglado.
Niño que en la mesa canta, se atraganta.
Entre puntada y puntada, una miradita a cuantos pasan.
Por Navidad un paso de pájaro, por San Antonio [Abad] (patrón de la isla) un paso de demonio y por San Juan un paso de gigante.
El ojo quiere su parte
La gallina, la mujer y el marrano, con la mano.
Una tormenta de arena pasa; las estrellas permanecen.
La casa que no la visita el sol, la visita el doctor.
Maldición de burro, al cielo no llega; en las vigas de la cuadra se queda.
Avanza, avanza; que la juventud no se cansa!
El que de mozo no corre su caballo, lo corre de casado.
Hacerte amigo del juez
Yerno, sol de invierno, sale tarde y pónese luego.
La enfermedad y el anciano, siempre de la mano.
Más perdido que Papá Noel en mayo.
El hombre es fuego, la mujer estopa, viene el diablo y sopla.
Quien debajo de árbol se guarece, dos veces se moja.
El destino baraja, nosotros jugamos.
Hija de vaca pintada, siempre sacará la mancha.
En la casa donde no hay gobierno, a pellizcos se va un pan tierno.
No preguntes al cazador sobre su caza si vuelve con setas.
Naipes, mujeres y vino, sacan al hombre de tino y lo llevan por el mal camino.
Alegría y tristeza muerte acarrean.
Muchos van por Lana y vuelven trasquilados.
Boca sin dientes, casa sin gente.
En pleitos de hermanos, no metas las manos.
Niños y viejos, todos son parejos.
Si los dos esposos son gastadores, la casa se quema por los cuatro costados.
Fruta nueva? ¿quién no la prueba?
Colgar los guayos.
Cuando dos se quieren bien, con uno que coma basta.
Más es la bulla que la cabuya (cuerda).
Amor, opinión y fortuna corren la tuna.
Donde hay hambre no hay tortilla mala.
El vicio, saca la casa de quicio.
Lo que nada nos cuesta hacerlo fiesta Lo que no arrastran dos tetas, no arrastran carretas.
Atrás viene quien las endereza.
Si no sabes a donde vas, regresa para saber de donde vienes.