No digas no sin saber por qué no.
Nadie compra una vaca teniendo la leche gratis.
Males comunicados, suelen ser remediados.
Gente de trato llano, esa es de mi agrado.
Es más feliz el que regala que el que recibe.
La espina cuando nace, la punta lleva delante.
Muerto es quien ya no jadea, y vivo es quien patalea.
De sabios es el poco afirmar y el mucho dudar.
El buen vino, en copa cristalina, servida por mano femenina.
Uno tiene la fama, y otro lava la lana.
El placer puede fundarse en la ilusión, pero la felicidad reposa sobre la verdad
La práctica vale más que la gramática.
El caballo malo hay que venderlo lejos.
El que juega con fuego, se quema.
Vive como viejo si quieres llegar a serlo.
El corazón no habla, más adivina aunque calla.
Puta en ventana, mala mañana.
Capa de pecadores es la noche, señores.
No te hagas mucho el tonto, que al final terminarás siéndolo.
Más vale muerte callada que desventura publicada.
Centeno en polvo, cebada en lodo y trigo en todo.
Saber y no recordar, es lo mismo que ignorar.
Hasta al de más discreción, la plata lo hace soplón.
Más vale caer en gracia que ser gracioso.
A quien reparte sus bienes antes de la muerte, agarra una estaca y pégale en la cabeza.
El que quiera vivir poco, y ese poco con dolor, tome a la noche naranja y a la mañana limón.
De un mismo árbol, un madero dorado y otro quemado.
Hacer las cuentas del Gran Capitán.
El silencio hiere más, que la palabra procaz.
Hombre intranquilo vale por diez.
A preguiça se deu bem.
Hoy te quiero más que ayer, pero menos que mañana.
El día dos de Febrero, cayó la rata en el puchero.
Si no es correcto, no lo hagas. Si no es verdad, no lo digas.
La ocasión de hacer bien nunca se ha de perder.
Cargos son cargas, a veces muy pesadas.
Dame trébol de cuatro hojas y te daré moza en que escojas.
No hay gato que no tenga uñas.
Sobre advertencia no hay engaño.
A perro que no conozcas, no le toques las orejas.
El mal del amor, no lo cura el doctor.
Lo que no fue tua año no fue tu daño.
Un muerto abre los ojos al vivo.
La bolsa del miserable, viene el diablo y la abre.
El necio no escarmienta sino en su cabeza.
El hombre más rico es el que sabe qué hacer al día siguiente
El último mono es el que se ahoga.
Deja tranquilos a los perros que duermen.
Lo hermoso agrada y lo feo enfada.
Malo vendrá que bueno me hará.