Prepárate para lo peor; lo mejor se cuidará de por sí.
Siempre que ha llovido ha escampado.
Armas y dineros buenas manos quieren.
La inteligencia es como los calzones, hay que tenerla pero no hay que mostrarla.
Si un problema tiene solución ¿para qué preocuparse? y si no lo tiene, ¿para qué preocuparse?
Quien tiene boca se equivoca pero el que tiene seso, no dice eso.
Excava el pozo antes de que tengas sed.
Cortesía de boca, gana mucho a poca costa.
Cuida bien lo que haces, no te fíes de rapaces.
Abrígate en Febrero con dos capas y un sombrero.
La barba no hace al filósofo
Las faltas son mayores cuando el amor es leve.
En los juegos de azar, la suerte es no jugar.
Quien caza sin perros, se pierde en los cerros.
No hace plata quien más suda, si la suerte no le ayuda.
La caridad bien entendida empieza por uno mismo.
El valiente de palabras es muy ligero de pies.
Según el sapo es la pedrada.
Nadie se acuesta sin aprender cosa nueva.
Por prestar, el enemigo muchas veces es amigo y el amigo enemigo.
Untado un dedo, untada toda la mano.
Sin el oro y la plata, todo es patarata.
Le da siempre algún recelo, al calvo que pierde un pelo.
Cuando Dios no quiere aliviar los males, ni sirven sangrías ni flores cordiales.
El buey huertero se caga en la entrada o se caga a la salida.
Por un moro que maté me pusieron matamoros.
Agua al mediodía, agua para todo el día.
El vaso malo nunca se cae de la mano.
El que de joven no trotea, de viejo galopea.
Entender lo bello significa poseerlo
Quien asno nació, asno murió.
Caballo de buena medra, no se cansa ni se arredra.
El tronco de enero, no le pongas en el humero.
Tienes menos futuro que una docena de ostras con limón.
Lo más tierno en este mundo, domina y vence a lo más duro.
Unos suelen valer por muchos, y muchos por ninguno.
Al que no admite consejo no se le puede ayudar.
Poca carne y mucha pluma, nada en suma.
No digas no sin saber por qué no.
Con el marisco, nada de vino arisco.
Cuenta errada, sea enmendada.
A falta de hombres buenos, a mi padre hicieron alcalde.
Uno tiene la fama, y otro lava la lana.
Cuando Dios amanece, para todos lo hace.
Daño merecido, no agravia.
Nadie compra una vaca teniendo la leche gratis.
En Abril aguas mil, coladas por un mandil; en Mayo, tres o cuatro, y ésas con buen barro.
El hombre no ha de ser de dichos, sino de hechos.
Teta de noviciado.
Fruto del árbol ajeno, sale de balde y sabe bueno.