Una obra mala, con una buena se paga.
El veneno como el perfume vienen siempre en frasco pequeño.
Un tropezón puede prevenir una caída.
Anillo en dedo, u obispo o majadero.
No me abra los ojos que no le voy a echar gotas.
El que esta abajo no tiene miedo de caer.
La novia del estudiante nunca llega a ser la esposa del profesionista.
Confiesa el delito el que huye del juicio.
Si vas al médico, es que estás enfermo.
Un zorzal grano a grano se comió un parrón.
Yegua que no has de montar, de tu paja ni catar.
Zumo de uvitas suaves, ¡qué bien sabes!.
Si buscas una mano que te ayude, búscala al final de tu brazo.
A buen puerto vas por agua.
Nadie sabe como esta el fondo de la olla solo el cucharón.
Huye de la multitud si quieres tener quietud.
No hay mayor pena que perder a una mujer buena.
Cría cuervos y tendrás más.
Socorro tardío, socorro baldío.
En Mayo quien tiene un burro tiene un caballo.
Con dinero, aunque borrico, ¡qué buena persona el chico!.
El guerrero no es alguien que pelea, no tiene derecho a tomar la vida de otro. El guerrero, para nosotros, es aquel que se sacrifica por el bien de los demás.
Paciencia, cachaza y mala intención.
La buena lavandera, su camisa la primera.
Muchachada discretas, no muestran las tetas.
Entre salud y dinero, salud primero.
Aún no eres bienaventurado si del pueblo no eres burlado.
No arrugues si no vas a planchar.
El que paga y goza, empata y hasta gana.
Amigos hay pesados y enemigos ligeros.
Un mal con un bien se apaga.
En dinero o en querer, mejor que mañana ayer.
El más grande placer de la vida es hacer algo que los demás dicen que no se puede hacer.
Mejor ser un rico pobre, que un pobre rico.
Raton que solo conoce un agujero pronto cae del gato en el garguero.
Que estudien los burros, que yo ya se mucho.
Quien gana cuatro y gasta cinco, nunca tendrá un real en el bolsillo.
A toda ley, ama a Dios y sirve a tu rey.
Prefiere la deshonra de la caída, a la deshonra de las muletas.
Ninguna cosa hay tan dura que el tiempo no la madura.
Mientras ande tu asno, no le des palos.
Más vale riqueza de corazón que riqueza de posesión.
En el cielo tiene más poder un niño que siete sacerdotes.
Mal haya la espina que de suyo no aguija.
Hasta al mejor cocinero se le va un pelo en la sopa.
En Abril, dos horas de siesta es dormir.
Sabio en latín y tonto en castellano.
Huyendo del hoyo caí en el arroyo.
Amistad que murió, nunca renació.
Ya ni en la paz de los sepulcros creo.