Adivina quien te ha dado; tu enemigo se ha acercado.
Variante: El trabajo ennoblece a quien lo hace.
Tierra por medio, para poner remedio.
Buenas y malas artes hay en todas partes.
Mujer hermosa nunca es pobre, y si lo es, es que es tonto.
El tiempo cura al enfermo, que no el engüento.
Ni al caballo corredor, ni al hombre rifador dura mucho el honor.
El último que se pierde es la esperanza.
A la mujer y al mulo, en el culo.
De Cantimpalos, no hay chorizos malos.
A buenas horas, mangas verdes
El amor del cobarde hace hombre para alarde.
Mejor haber soplado con fuerza, que tener la boca quemada.
Las cosas caen por su propio peso.
Pasado el tranco, olvidado el santo.
Boñigas hacen espigas.
El que vive en la montaña, piensa que tiene algo y no tiene nada.
Más vale lidiar con la ruin bestia que llevarla a cuestas.
Lo imposible, en vano se pide.
Muchas gotas que caen entre la taza y los labios.
El aprendizaje cuesta caro, y siempre se paga.
Quien el padre tiene alcalde, seguro va a juicio.
La comida entra por los ojos.
Comenzar es la mitad de cualquier acción.
Ninguno pierde jugando lo que gano cavando.
Las mujeres por poco se quejan y por menos se ensoberbecen.
A medida del santo son las cortinas.
Los brazos pronto se cansan, cuando las muelas descansan.
No confundas, jinete, el galopar del caballo con los latidos de tu propio corazón.
Agua de navazo, ensancha la barriga y estrecha el espinazo.
Arrimarse a la boca del lobo es de hombre bobo.
Los estudiantes de Zen, deben aprender a perder el tiempo conscientemente.
Difunto que hace tanto bien, requiestcant in pace, amén.
El que quiere hacer algo busca un miedo; el que no quiere hacer nada busca una excusa.
La que se viste de verde, o es guapa o se lo cree.
Lo bueno aborrece y lo malo apetece.
Si los tontos volaran, su número cubriría el sol.
Cara de enferma y culo de sana.
Esta es la gota que derramo el vaso.
En el paisaje de primavera, no hay mejor ni peor. Las ramas que florecen crecen naturalmente, algunas mucho, algunas poco.
La ley es como los perros: que solo muerde a los de ruana.
Aquel a quien amamos no tiene defectos; si le odiáramos, carecería de virtudes.
Una mano lava la otra, y ambas lavan la cara.
La ira es en vano sin una mano fuerte.
Que sabe el chancho de pasteles.
Cuanto más se sabe, menos se asegura.
Buey lerdo, bebe agua turbia.
Para hacer buen apetito, hay que aguantar un poquito.
La sonrisa de un niño es más hermosa que la joya más valiosa.
El que con cojos anda se llama bastón.