No incluyas en la lista de tus amigos al hombre que aplasta sin necesidad un gusano
Poco freno basta, para la mujer casta.
La belleza es un reino que dura poco
Barco grande, ande o no ande.
Al que nace barrigón, aunque lo fajen de niño.
Lo que no cuesta no vale.
Quien aprisa asa, quemado come.
Aprende, aunque sea a coces y bofetones.
Al buey viejo múdale el pesebre y dejará el pellejo.
Que no me busquen porque me encuentran.
Al desdichado, poco le vale ser esforzado.
Se olvida una buena acción, y no un buen bofetón.
No dejes camino viejo por camino nuevo.
De broma en broma, la verdad se asoma.
En el país de ciegos, el tuerto es rey.
La mujer con quien te cases no te gane en heredades.
Cuando el año viene de leche, hasta los machos echan un chorro.
Perla brillante arrojada en la oscuridad.
Mondariz será Mondáriz, cuando la nariz sea náriz.
Cargado de hierro y cargado de miedo.
Comprar de ahorcado y vender a desposado.
El beber es caballero, y el comer villano y grosero.
Para enseñar a los demás, primero has de hacer tú algo muy duro: has de enderezarte a ti mismo.
Esto ya se está pasando de castaño a oscuro.
Quede al revés o al derecho, lo que se hizo ya está hecho.
Nunca falta tapadera, para cubrir la gotera.
El día de San Bernabé dijo el sol: aquí estaré.
Al hombre harto, las cerezas le amargan.
A dinero en calderilla, poca y mala musiquilla.
La que de treinta no tiene novio, tiene un humor como un demonio.
No hay mula que no patee, ni mujer que no lo de.
Cuando has visto que los caballos se junten con las mulas.
Una palabra bondadosa puede calentar tres meses de invierno.
En los labios del prudente hay sabiduría; en la espalda del falto de juicio, solo garrotazos.
Quien habla sin razonar, mucho lo ha de lamentar.
No hay mejor beleño que el buen sueño.
El que pide lo justo, recibe migajas.
Quien ama sin placer, quien bebe sin sed y quien come sin hambre, poco vive
Sin plumas y cacareando, como el gallo de Morón.
Ya los pájaros le tiran a la escopeta.
Ni santo sin estampa, ni juego sin trampa.
Esta todo dicho pero no hay nada hecho.
Los grandes pensamientos nacen del corazón, los grandes sentimientos vienen del cerebro
Mejor es resignarse que lamentarse.
No cantes victoria antes de tiempo.
Aunque mal pienses de cada uno, no digas mal de ninguno.
Río cruzado, santo olvidado.
Al catarro, con el jarro.
Quien se vuelve dulce miel, las moscas dan cuenta de él.
Ranas que cantan, el agua cerca; si no del cielo, de la tierra.