Cuanto más se camina por el bosque, más leña se encuentra
Paja al pajar y barberos a rapar.
Bonita y fina me haga Dios; que rubia y blanca me haré yo.
Del cura, lo que diga; del médico, lo que haga; y del boticario ni lo que diga ni lo que haga.
El hombre débil se ahoga en un vaso de agua
El tiempo todo lo cura, menos vejez y locura.
Dios perdona siempre, los humanos a veces, la naturaleza nunca.
Rama larga, pronto se troncha.
Revuélcate guarro, que San Martín está cercano.
Mayo frío, año de mucho frío.
Una mala dádiva dos manos ensucia.
La modestia es patrimonio de los pendejos.
Con amigos de esa clase, ¿para qué quiero enemigos?.
Habla bien de alguien y te hará quedar mal.
El caballo es regalado, ¿y exiges que traiga bocado?.
El amor existe tanto bajo la lana como bajo la seda
Llega lo inesperado y malogra todo lo pensado.
Bailar sin son, o es gran fuerza o es gran afición.
Aborrece y serás aborrecido; quiere con amor de verdad y serás correspondido.
Donde hay confianza, da asco.
Enero y Febrero hinchan el granero, con su hielo y su aguacero.
El brazo a trabajar, la cabeza a gobernar.
Para que alcance siempre tiene que sobrar.
El que manda, manda.
Saber es poder.
Pariente que no me luzca, un rayo que lo desmenuzca.
Como la fortuna es ciega, dalo al primero con quien se tropieza.
El hombre es verdaderamente libre cuando ni teme ni desea nada
A la muerte no hay cosechador que la coseche.
Cada necio quiere dar su consejo.
No te cases con mujer de manos grandes porque todo lo que le des le parecerá chico.
La flor del romero, de la abeja es curandero.
La zorra no se anda a grillos.
Todo lo que no se da, se pierde.
Un amigo es un peso en el bolsillo.
El vino poco, trae ingenio; mucho, se lleva el seso.
Por la panza empieza la danza.
El que dice lo que no debe, oye lo que no quiere.
¿Qué criatura no tiene un ramito de locura?
Que mi Dios nos dé un varón, aunque resulte bribón.
Al buen corazón la fortuna le favorece.
No incluyas en la lista de tus amigos al hombre que aplasta sin necesidad un gusano
Lo que remedio no tiene, olvidarlo es lo que se debe.
La vejez es la única condena de la vida que afecta a buenos y malos por igual.
A carne mala, buena salsa.
Cuando uno más la precisa, es la suerte más remisa.
Quien una deuda se traga, tarde o temprano la paga.
Al que nace barrigón, aunque lo fajen de niño.
Poco freno basta, para la mujer casta.
La belleza es un reino que dura poco