A quien mucho miente, le huye la gente.
Pan de trigo, aceite de olivo y de la parra el vino.
Miel sobre hojuelas. (para indicar que algo es muy bueno)
Dios da nueces a quien no sabe cascarlas.
Poco pene tiene el que tiene poco. Mucho pene tiene el que se lo paga, y puta es su madre.
Lo que la mujer no hace por amor, lo hace por despecho.
El clavo que sobresale siempre recibe un martillazo.
Cuando la zorra predica, no están seguros los pollos.
Muy bien conoce la rama, el mico que la encarama.
No hay alguno tan pobre que la muerte no le sobre.
El Abad de Compostela, que se comió el cocido y aún quiso la cazuela.
Paso a paso, se va lejos.
Al hombre afligido, no le des más ruido.
Para gozar de la vida, no hay que pedirle todo: Solo hay que pedir vida para gozar todo.
Matad el hambre, y no deis lugar que la hartura os mate.
El que paga a lo primero, pierde a lo postrero.
El mucho joder empreña.
Más maestra es la adversidad que la prosperidad.
¡Qué grande será la madre, que hasta Dios quiso tener una!.
Para el verano te espero, pollo tomatero.
Dios no podía estar en todas partes, por consiguiente creo a las mujeres.
Cuando vivía, ¡que ya se muera!; cuando murió, ¡qué bueno era!.
Llevar más palos que el burro de un yesero.
El que malas mañas ha, tarde o nunca las perderá.
A quien lucha y suda la suerte le ayuda.
Siempre es pobre el codicioso.
Dar gato por liebre, no solo en las ventas suele verse.
Quien con hembras no fornica, o es cachorro o es marica.
El melón, calado, y el amigo, bien probado.
Del falso bien viene el auténtico mal
Jamás busques la respuesta en los lugares que no existen.
El dinero es bueno para siervo, malo para dueño.
Vive cantando, muere llorando.
Trata con escama y tino a los que no beben vino.
El que no se muere joven, de viejo no se escapa.
Ayer me negó un bocado, pero hoy me pide prestado.
La hebra de Marimoco, cosió siete camisas y le sobró un poco.
El que mucho fía, se queda con la bolsa vacía.
La vida es grata, a quien bien la acata.
Afición por afición, más cerca está la camisa que el jubón.
Un hombre puede valer cientos y cientos pueden no valer un hombre.
En casa del herrero, martillo de palo.
Amigo, ¿para qué buscas mejor pan que de trigo?.
El regalo del mal hombre no trae consigo nada bueno.
Quien está detrás de los demás no pasa nunca delante
Más vale "alli corrió", que "alli murió".
Ten el valor de la astucia que frena la cólera y espera el momento propio para desencadenarla
Cerner, cerner, y sacar poca harina.
Mentiroso sin memoria, pierde el hilo de la historia.
Es tan chaparro que cuando se sienta en el suelo, le cuelgan los pies.