Tarde en casar y malcasar, son a la par.
Zorra dormilona, su cara lo pregona.
Más que fuerza vale maña, que el ingenio nunca engaña.
Al perro que tiene dinero se le llama señor perro.
El toro y el gallo en el mes de Mayo.
Sin trabajo no hay recompensa.
Calores, dolores y amores, matan a los hombres.
El amigo no es conocido hasta que está perdido
Mucho decir veremos, pero nunca vemos.
La luna camina despacio pero atraviesa el mundo.
Más vale puta moza que puta jubilada.
La razón es de quien la tiene.
Hacer un hueco para tapar otro.
Poca hiel corrompe mucha miel.
Al cabo de los años mil, vuelve el agua a su cubil.
Si sale cara, gano yo; si sale cruz, pierdes tú.
A las veces la cabra bala por el cuchillo que la mata.
A buey viejo, no le cates abrigo.
Zapatero remendón, en el hombre lleva el don.
Quien a comer de gorra se mete, come por siete.
La mejor receta, la dieta.
No eches más leña al fuego.
Cielo aborregado, a los tres días mojado.
El labrador siempre está llorando, o por duro o por blando.
Incluso el perro con mover la cola se gana el alimento
Quien da consejo no pedido, se expone a perder el consejo y el amigo.
Si quieres que te aprecien, muere durante un viaje.
Manjares y buenos vinos, no son para los cochinos.
Amor y amigo de verba, amigo y amor de mierda.
Quien dineros tiene hace lo que quiere.
Las mujeres sin maestro saben llorar, mentir y bailar.
Haber muchos cocos por pelar.
Cuando viene la chata, qué haces sin estirar la pata.
No hay espada contra la simpatía afectuosa
Beber y comer buen pasatiempo es.
Descansa el corazón, contando su pasión.
El oro se prueba en el fuego y los amigos en las adversidades.
Deja la cama al ser de día y vivirás con alegría.
Me picó una araña y me até una sábana.
Puerco que no grita cuchillo con el.
Júntate, que junto estabas.
Trabajar, solo con la muerte puede acabar.
Cuando no hay blanditas, le entramos a las duras.
Un hombre puede seguir vivo después de haber perdido la vida, pero no después de haber perdido su honor.
La constancia decisiva, vence al fin la suerte esquiva.
Cuanto más grande la cabeza, más fuerte la jaqueca.
Para seguir el sendero, mira al maestro, sigue al maestro, camina con el maestro, ve con el maestro, llegarás a ser maestro.
A cada paso, un gazapo.
Quien empieza ganando, acaba llorando.
Ni hombre tiple, ni mujer bajón.