No tengáis en cuenta lo que vuestro corazón dice sobre la almohada
A río crecido, sentarse en la orilla.
Aunque la mona se vista de seda mona es y mona se queda.
El que adelante no mira, atrás se queda.
El que sale a bailar, pierde su lugar.
Un bellaco cree que nada se puede hacer sin bellaquería.
El año nuevo nos viene anunciando cuando Diciembre se va tiritando.
Quien monta un tigre corre el riesgo de no poderse bajar nunca.
Ni el tiempo ni la marea esperan por nadie.
Nunca faltara un tiesto para una buena mierda.
Nadie va al abogado que venga desconsolado.
A mal que no tiene remedio, no hay más que ponerle buena cara.
El arbolito desde chiquito.
Por donde la cabra pasa, todo lo arrasa.
La suerte es de quien la tiene.
Al viejo pelele, todo le duele.
El buen hombre vale más que las grandes riquezas.
Enfermo que bebe y no mea el diablo que se lo crea.
El cuervo es el paria de las aves; y el asno, el paria de los cuadrúpedos, y el hombre, el paria de los parias, puesto que desprecia a sus semejantes.
Aquel que pregunta es un tonto por cinco minutos, pero el que no pregunta permanece tonto por siempre.
Por mucho que un hombre se afane, siempre hay quien le gane.
El amor no respeta a nadie
Hasta el cuarenta de Mayo, no te quites el sayo; y para más seguro, hasta el cuarenta de Junio.
Hormigas con ala tierra mojada.
Zanahorias pequeñas trae la huerta ahora que el hortelano esperaba de arroba.
El que no tiene con quien, con su mujer se acuesta.
Juventud con hambre quisiera yo, y vejez con hartura no.
Al desagradecido, desprecio y olvido.
Nunca digas a tu enemigo que tus pies han resbalado.
La mejor carga que puede llevar un hombre es demasiado sentido común; la peor, demasiada bebida.
Dinero ten, y a todo parecerá bien.
Quien en Febrero no escarda, ¿a qué aguarda?.
De floja tierra, nunca abundante cosecha.
Gente de montaña, gente de maña.
Honra sin provecho la digo pecho.
Con dinero en el bolsillo se es inteligente, atractivo, y además se canta bien.
Burla pesada, en veras acaba.
Las palabras son como las piedras, que no se pueden revocar.
Si el alumno no supera al maestro, ni es bueno el alumno, ni es bueno el maestro.
Esto está en chino.
Es más fácil doblar el cuerpo que la voluntad.
Quien dinero tiene, come barato y sabio parece.
La mujer es como la huella: Siempre parece mejor la de al lado.
Barba espesa, honra, barba rala, deshonra.
Quien predica en desierto pierde el sermón, y quien lava la cabeza del asno pierde el jabón.
Imaginación suelta, en un instante anda mil leguas.
Los enemigos de la bolsa son tres: vino, tabaco y mujer.
Ni musa sin jarra, ni enamorado sin guitarra.
No digas en secreto lo que no quieras oír en público manifiesto.
La buena hilandera, con el rabo del asno, hilaba su tela.