Solo ves el árbol y no el bosque.
Rico es quien no debe y pasa como puede.
Albañil seas y en el cierre de un tejado te veas.
Cuando te sientes a comer, los codos en la mesa no has de poner.
El que llega tarde, no bebe caldo
El vino como el rey, y el agua como el buey.
Quien coma en Mayo la sardina, en Agosto le pica la espina.
El árbol deshojado es el amante de los ciclones.
¡Oh, si volasen las horas del pesar como las del placer suelen volar!.
Aprieta el pan que se te cae la magra.
De boca para fuera.
Hay que dar para recibir.
Quien desparte lleva la peor parte.
Del necio, a veces, buen consejo.
Obra hecha, dinero espera.
Ningún burro tropieza dos veces en la misma piedra.
Quien ve romero y no lo coge, del mal que le venga no se enoje.
No puedes evitar que el pájaro de la tristeza vuele sobre tu cabeza, pero sí puedes evitar que anide en tu cabellera.
Repicar y andar en la procesión, no puede ser.
Si un problema tiene solución,no hace falta preocuparse.
Meterse en la boca del lobo.
En el país de las palmeras se alimenta el asno de dátiles.
Aprovechar bien la lumbre, es buena costumbre.
Quien quisiere mentir, atestigüe con muertos.
Secreto entre reunión es de mala educación.
Mejor es la pobreza en la mano del Dios, que riquezas en un almacén.
Una cáscara de coco llena de agua es como un océano para una hormiga.
Hay quienes ante el peligro se crecen.
Abstente de mudar los límites de los campos, para que un terror no te arrebate. Se satisface al Dios con la voluntad del señor (responsable) que establece los límites de la tierra arable.
El necio se divierte con su mala conducta, pero el sabio se recrea con la sabiduría.
Esta como las agujas pendiendo de un hilo.
Después del crepúsculo, los gusanos de luz piensan: ¡nosotros hemos iluminado el mundo!.
Chica centella gran fuego engendra.
Antes de que te cases, mira bien lo que haces.
Tiene suficientes riquezas el que no pide prestado ni tiene que adular a nadie.
No se toman truchas a bragas enjutas.
El que mucho habla, mucho yerra.
Gato enfadado, araña hasta con el rabo.
Leal El amigo, al bien y al mal se para.
En un altar deteriorado no se prenden velas.
La mentira dura hasta que la verdad florece.
De un mal nacen siete, cuando no veinte.
Ver para creer.
A beber me atrevo, porque a nadie debo y de lo mío bebo.
Ojos que bien se quieren, desde lejos se saludan.
La barca por sí sola va derecha hacia el arco al legar al puente.
No hay nacimiento pobre ni muerte rica.
No comer por haber comido, nada nos hemos perdido.
Huye del vino, pero ayuda al borracho.
La lengua es el castigo del cuerpo.