Cuando el arco iris se ve, o ha llovido o va a llover.
Jarrito nuevo guárdase en el chiquero; pasan dos semanas y por todas partes anda.
El que de servilleta llega a mantel, Dios nos libre de él.
Con el diablo se aconseja quien mete aguja para sacar reja.
El que fía o promete, en deudas se mete.
No hay que pensar que porque los sapos brincan son de hule.
Cuando el tiempo se muda, la bestia estornuda.
Pedir es lícito, responder es cortesía.
El que pide en exceso, le dan lo que envuelve al queso.
Quien se va, como muerto está, y pronto se le olvidará.
Quien espera salud en muerte ajena, su propia vida condena.
Es mejor volverse atrás que perderse en el camino.
Bodas buenas y magistrado, del cielo es dado.
Espada toledana y broquel barcelonés; puta valenciana y rufián cordobés.
El que bien te quiere no te engaña.
Llave puesta, puerta abierta.
Cuando la liaga florece, el hambre crece.
Dios te guarde de hombre que no habla y de can que no calla.
De uvas a peras.
Dale que le das; que importunando mucho, algo sacarás.
Olla chica hace la bolsa grande.
El tiempo es oro y el que lo pierde tonto.
Amor, tos y fuego, descúbrense luego.
A borregos recién esquilados, no les mande Dios viento helado.
No busques la verdad, solo deja que te abriguen las opiniones.
Quien desprecia, comprar quiere.
La fiebre no está en la sábana.
Lo bien aprendido, para siempre es sabido.
El ignorante a todos reprende y habla más de lo que menos entiende.
Si quieres vivir en paz escucha, observa y calla.
A cama pequeña, échate en medio.
A catarro gallego, tajada de vino.
Del mal manjar, un bocado nomás.
Quien dice su secreto, de libre que era se hace siervo.
Buena fama merece quien por su patria muere.
Dádivas quebrantan peñas.
Ver es creer, pero sentir es estar seguro. Y cuando debemos sentir, pensamos.
Al mal tiempo, buen paraguas.
Riqueza vieja es la nobleza.
Quien anda con lobos a aullar aprende.
Yantar sin vino, convite canino.
Quien no se rebaja a hablar con cualquiera es porque esta al fondo aunque no lo quiera.
No calientes horno para que cueza otro.
Se amigo de ti mismo y lo serán los demás.
En tanto que la flor cae amorosa, el arroyo corre impasible.
Vencer no es vergonzoso
El amor es una hierba espontánea
Dios tiene una caña muy larga que a todas partes alcanza.
Nace en la puerta lo que el hortelano no siembra.
El sol siempre reluce.