Ni de malva buen vencejo, ni de estiércol buen olor, ni de puta buen amor.
Que Dios bendiga lo que caiga en la barriga.
Mejor solo que mal acompañao.
En la abundancia de agua, el tonto tiene sed.
Quien va despacio y con tiento, hace dos cosas a un tiempo.
Callar como puta tuerta.
El temor del Señor prolonga la vida, pero los años del malvado se acortan.
El pastel de arroz del otro parece más grande.
De todo hay en la viña del Señor [uvas, pámpanos y agraz].
¿Quién dijo miedo?. Y huyó al sonar un pedo.
No escupas contra el viento.
La mujer holgazana, solo el sábado se afana.
Casa de esquina, ni la compres ni la vivas.
Pájaro durmiente, tarde hincha el vientre.
Vuela el tiempo y nos arrastra en su vuelo.
Zapateros; los lunes borrachos y los demás días embusteros.
La promesa debe ser cumplida y la acción debe tener resultado.
El hombre se tuerce; pero no se rompe.
Para bien morir, bien vivir.
Ni amigo reconciliado, ni café recalentado.
A cada santo su vela
Más vale tener que dar, que tener que mendigar.
Nadie arrebañando engorda.
La mentira es justa cuando, por hacer bien, la verdad se oculta.
Mal te quiere quien con lisonjas te viene.
Algo debe de querer quien te hace fiestas que no te suele hacer.
Hay dos cosas por las cuales un hombre, no debe enojarse: Lo que puede remediarse y lo que no puede remediarse.
Quien briega y se esmera, al fin se supera.
Si te arrojas a un pozo, la providencia no está obligada a ir a buscarte.
No hay mal dicho si no malas interpretaciones.
Quien no quita gotera, hace casa entera.
La mala costurera, larga la hebra.
Na noite de san Xoán, non queda na casa nin o can. En la noche de San Juan, no quedan en casa ni los perros.
Hacer más daños que un mico en un pesebre.
A la herradura que mucho suena, algún clavo le falta.
La reflexión consigue tantas victorias como la precipitación consigue derrotas.
Bebido el vino, perdido el tino.
El que no se consuela es por que no quiere.
Después de ir a discoteca, rependejo quien no peca.
Donde acaba la pereza, la prosperidad empieza.
Fíate de Jehová de todo tu corazón, Y no te apoyes en tu propia prudencia. Reconócelo en todos tus caminos, Y él enderezará tus veredas. Proverbios 3:5-6
No hay pero que valga.
Aceite para las espinacas y vino del de la tinaja.
Tan sano es el trabajo, como en la sopa el ajo.
El sentido de los muertos es el del final,? significando que las ceremonias fúnebres deben ser organizadas solemnemente
La mujer decente, sufre más que se divierte.
No se puede repicar y andar en la procesión.
Hacerse de la vista gorda.
Si la mujer supiera lo buena queye la nielda, la paceria como las vacas la hierba.
Si el que te aborrece tiene hambre, dale de comer pan; si tuviere sed, dale de beber agua.