Duerme más que un gato con anemia.
Mal duerme quien penas tiene.
El mal del milano, las alas quebradas y el pico sano.
Cada agujetero alaba sus agujetas.
Como la noche al día, el pesar a la alegría.
El asno enamorado, muéstralo a coces y a bocados.
No hay medicina para el miedo.
Siempre dan las nueces al que menos las merece.
Donde muchos mandan y ninguno obedece, todo fenece.
Caballo que ha de ir a la guerra, ni le come el lobo, ni le aborta la yegua.
El hombre cuando da su cigarro, por la ceniza vuelve.
Mal agüero, antes las berzas que el granero.
Más quiero ser de moza desdeñada, que de vieja rogada.
¿Quieres que te siga el can?, dale pan.
Necio que sabe latín, doble rocín.
No es más rico el que más tiene sino el que menos necesita.
Compra de quien heredó, no compres de quien compró.
Mal ajeno, para el nuestro no es consuelo.
Sal a la puerta y dila puta tuerta.
A cántaro roto, otro al puesto.
Si no tapas los agujeros, tendrás que reconstruir las paredes.
A la mujer y a la gata, no les lleves la contraria.
Quien cerca halla, cerca calla.
A la mar madera, y huesos a la tierra.
El árbol que no da frutos, da leña.
Animales ingratos: las mujeres y los gatos.
El que da primero da dos veces.
La pereza hace todas las cosas difíciles.
El que da lo que tiene en vida, que coja la bolsa y pida.
De la mar, el salmón; de la tierra, el jamón.
Planta y cría y tendrás alegría.
Cada cual sabe donde le aprieta el zapato.
Más vale poco y bien tenido que mucho y mal atendido.
Amor, tos, humo y dinero no se pueden encubrir mucho tiempo.
En Octubre echa pan y cubre.
Hebra larga, costurera corta.
Quien coma la carne, que roa el hueso.
La adulación es como la sombra no nos hace ni más grande ni más pequeño.
El que nace postrero, llora primero.
El amor y la tos no pueden ocultarse.
Borrachez de agua, nunca se acaba.
Olla tiznada, bien es guisada.
No compres cabra coja pensando que sanará; son las sanas y encojan, con que las cojas qué no harán.
Al perro flaco, todo se le vuelven pulgas.
De cornudo o de asombrado, pocos han escapado.
Sabio es aquel que piensa antes de actuar.
El barro se endurece al fuego, el oro se ablanda.
El que de joven no es acucioso, llegado a viejo en vano se lamentará.
A tu amigo gánale un juego, y vuelve luego.
A cena de vino, desayuno de agua.