Toma a un hombre sabio para aprender de sus errores, pero a uno más sabio que aprenda de los errores de otros.
Todos son unos, muertos y difuntos.
Al son que te tañan, a ése baila.
El caballo conoce por la brida al que lo guía.
En el mundo no hay banquete que no tenga fin.
En la cárcel y en la cama se conoce a los amigos.
A cada guaraguao le llega su pitirre.
Por muy pequeña que sea, la mujer siempre le gana al diablo en astucia.
Enero y Febrero desviajadero.
Eso dicen las malas lenguas y la mía que no es tan buena.
La vida es un soplo.
El joven armado y el viejo arrugado.
Los sueños del gato están poblados de sonrisas.
El que tiene buenos padrinos, no se cae dentro de la pila.
Al saber lo llaman suerte.
Andar, andar que aún queda el rabo por desollar.
Miércoles de ceniza, que triste vienes, con 46 días que traes de viernes.
El que nació para estropajo, no sale del fregadero.
Tu secreto en tu seno, y no en el ajeno.
Moza que mucho va a la plaza, alguna vez se embaraza.
No amamos a una mujer por lo que dice, amamos lo que dice porque la amamos.
Cuenta por bienes los males que no tienes.
Para la hormiga el rocío es una inundación.
El rico nunca está satisfecho.
No olvides que la fortuna cambia como la luna.
La pobre está más mamada, que teta recién casada.
Quien tiene diarrea se pega con la puerta.
Al dar las doce, queso añejo y vino que rebose.
La muerte se lleva igual al párvulo que al viejo.
El que de treinta no sabe y de cuarenta no tiene, no lo aguarde si no es que herede.
El pie en el lecho y la mano el pecho.
El buen paño dentro del arca se vende.
Mientras vas y vienes, no falta gente por el camino.
Cada uno tiene sus gustos; por eso hay ferias.
Bien de escudos y blasones, pero mal de pantalones.
En vida de nadie te metas que salen perdiendo las alcahuetas.
La experiencia de los viejos, no se hizo a puros consejos.
No serán novillas, si tienen criadillas.
Junto al buey viejo aprende a arar el nuevo.
Borracho que come miel, pobre de él!
Viejo con mujer hermosa, mala cosa.
Ruego y derecho hacen el hecho.
No debe de cambiarse de caballo al pasar el río.
Por los Reyes lo conoce el buey, y por San Sebastián el gañán.
Toda demasía enfada y hastía.
A borracho fino, primero agua y luego vino.
Reniego de la viña que torna a ser majuelo.
Niebla en la Montaña, labrador a tu cabaña.
De todas maneras, aguaderas.
Teta que mano no cubre, no es teta, sino ubre.