Obra a destajo, no vale un ajo.
Hasta la gracia de Dios hace daño.
Baco, Venus y tabaco ponen al hombre flaco.
La necesidad hace parir hijos machos.
El ocio es el padre de todos los vicios.
La mujer en el amor es como la gallina, que cuando se muere el gallo a cualquier pollo se arrima.
Más de un hombre amanece con el día que no verá morir.
Cuando la borrica quiere correr, ni el borrico la puede detener.
A barba muerta, obligación cubierta.
Qué bien canta María después de la comida.
No se muere dos veces si no se escapa de la muerte una vez.
A quien se casa con viuda, ya no le queda la duda.
Aquel que ríe ahora, mañana llora.
Vivir prevenidos, es de buen sentido.
Cada gitano que se coma sus mierdas.
No tientes al diablo que lo veras venir.
Nadie sabe, sino quien lo lastra, lo que semejante casa gasta.
El trato engendra el cariño.
Diez mil preguntas, son una pregunta. Si contestas una pregunta, desaparecen las diez mil.
Tronar como un arpa vieja.
Reunión de pastores, oveja muerta.
De dientes pa'fuera.
El que cabras cría, va a juicio cada día.
A la gente alegre el cielo la ayuda
Tal hora el corazón brama, aunque la lengua calla.
Hay tres cosas que el ser humano necesita en su vida: alguien a quien amar, algo que hacer y una esperanza para el futuro.
Una uva a ratitos, abre el apetito.
Irse uno bestia y volver asno, no es milagro.
Cuando el toro desconoce el tintineo del cencerro de su rebaño se pierde.
Maldición de puta vieja no va al cielo.
Dibujar pasteles para matar el hambre.
Bocadito regular, que se pueda rodear.
El idiota grita, el inteligente opina y el sabio calla.
Donde entra el mucho vino, sale el tino.
A callarse ranas, que va a predicar el sapo.
El que no cojea, renquea.
Más honran buenos vestidos que buenos apellidos.
Ayudar a las mujeres es ayudarse a sí mismo.
Más quiero viejo que me ruegue que galán que me abofetee.
Buen comer, trae mal comer.
A los enfermos los sanos buenos consejos les damos.
Más haces callando que gritando.
Vuelva usted el sábado, que hoy no hay mendrugos.
Todo lo que es verdadero (lo que tiene raíz), dicen que no es verdadero (que no tiene raíz).
Ni con toda hambre al arca, ni con toda sed al cántaro.
El que no habla, no yerre.
Colgar una cabeza de cordero y vender carne de perro.
Solo se puede sacar de una bolsa lo que ya está en ella.
Para las salchicas demasiado largas, el remedio es sencillo.
La buena mula en el establo se vende.