El gorrión, a pesar de su pequeñez, tiene todas las vísceras.
La mala mujer y el buen vino, se encuentran en el camino.
De abundancia del corazón, habla la lengua.
La felicidad consiste a menudo en el arte de saberse engañar
A rocín viejo, cabezada nueva.
Achaque el viernes por comer carne.
Buscar los tres pies al gato.
Las palabras amables no cuestan nada pero valen mucho.
Darás con la cabeza en un pesebre.
Lo dicho, dicho está.
La mujer hilando, y el hombre, cavando.
Con un fraile no puede nadie, con dos, ni Dios, con una comunidad, ni la Santísima Trinidad.
Señor por señor, el padre es el mejor.
Si te pica un alacrán, las campanas a repicar.
Trabajo hecho de paso, ayuda en más de un caso.
Quien te alaba en tu presencia te censura en tu ausencia
Música y flores, galas de amores.
Ni higos sin vino, ni pucheros sin tocino.
Lluvia y sol, bautizo de zorro.
Conejos y liebres vendo, porque los prendo.
Hablar por los codos, aburrir a todos.
Bendita la casa aquella que huele a antiguo toda ella.
Detrás de un hombre capaz hay siempre otro hombre capaz.
Amistades conserva la pared medianera.
A Dios de rodillas, al rey de pie, y al demonio en el canapé.
Un real de deuda, otro acarrea.
Es tonta la oveja que va a confesarse con el lobo.
A ruin, ruin y medio.
Dar lo que se tiene, a ninguno le conviene; tomar de lo de otros, a mí y a todos.
No busques pan en la cama del can.
No creas nunca en cielo serrano, lagrimas de mujer o cojera de perro.
Vase la fiesta y resta la bestia.
La prisa es la madre de la imperfección.
Me lo contaron y lo olvidé. Lo vi y lo entendí. Lo hice y lo aprendí. (Confucio, 551-479 a. C.)
Con una misa y un marrano hay para todo el año.
El día que te casas, o te curas o te matas.
Donde reina la ilusión, ciega la pasión.
Las ofensas con gracias, som mejores que el aburrimiento.
Cada uno reniega de su oficio, pero no de su vicio.
Antes de hablar, pensar.
En la paz se cuelga a los ladrones; en la guerra se les honra.
Quien poca tierra labra y bien la cultiva, que ponga al granero vigas.
Tanto le alabas que nunca acabas.
El buen vecino, arregla el camino.
Trabajo empezado está medio hecho
Jarrito nuevo, ¿dónde te pondré?; jarrito viejo, ¿dónde te botaré?.
El que está cerca de la vaca, algo mama.
Quien trabaja por sí mismo trabaja por tres
Comamos y bebamos que mañana moriremos.
Casado delgado y fraile tripón, ambos cumplen su obligación.