A saya blanca, ribete negro.
Para fastidiar al patrón, no como lentejas.
Es hombre honrado el que es todo lo que hay que ser para no morir ahorcado.
Para darse importancia, dice que viene de Francia.
El que más madrugo, un talego se encontró.
El que es mandado no es culpado.
La cabra come el césped allí donde se ata.
Boca de verdades, temida en todas partes.
Del trabajo nace el descansar.
Hay gente bien, en la lata, y mucho guache con plata.
Cuando en Diciembre veas nevar, ensancha el granero y el pajar.
Cada villa, su maravilla.
La mujer y la gallina, pequeñina.
Si a viejo quieres llegar, las cargas has de soltar.
La que da beso da d'eso.
Al que te quiera mal, cómele el pan, y al que te quiera bien, también.
Lo que ha de ser, va siendo.
Para mejor pasar la vida, tener esposa y querida.
Si la vida te da la espalda, puntéatela.
Al que bebe buen vino en jarro, quiébrale el cacharro.
Miren quién me llamó puta, sino otra más disoluta.
A flores nuevas, afeite perdido.
Bestia buena, se vende sin ir a la feria.
Conócete a ti mismo.
Todo lo hace bien el hombre de bien.
La que de comer con su marido rehusa, no está en ayunas.
Haber sido cocinero antes que fraile.
Bolsa llena, quita las penas.
Cabra que cojea, o mal come, o mal sestea.
Debajo del buen sayo está el hombre malo.
Nunca faltara un tiesto para una buena mierda.
Amistades y tejas, las más viejas.
Es puerco de la misma manada.
El joven armado y el viejo arrugado.
Chofer que mucho acelera, se rompe la calavera.
La necesidad agudiza el ingenio.
Dos bueyes machos no viven en una misma cueva.
El que no agradece, no merece.
El hombre discreto saca mayores ventajas de sus enemigos que un tonto de sus amigos.
Voluntad tiene a los tronchos quien abraza al hortelano.
Ayer me negó un bocado, pero hoy me pide prestado.
Dolor de cabeza quiere yantar, dolor de cuerpo quiere cagar.
Mejor sufrir una crisis de dinero, que de tisis.
Nunca falta de que reírse.
Donde no hubo dolor, no hay caridad ni amor.
En tierra de Medina el que gasta en vino blanco se lo ahorra en medicina.
Hay que dar el todo por el todo.
Compra la lanza apuntada a tu corazón si no quieres sentir su punta.
Por San Blas, una hora más.
El garbanzo para San Marcos, ni nacido ni en el saco.