Cada uno con su humo.
Los padres a brazadas, y los hijos, a pulgadas.
Negar que negarás, que en Aragón estás.
Si usted molesta a un perro, molesta a su dueño.
El mundo no va a encontrar huelga por solo decir ?paz?.
Quien hace malas, barrunta largas.
Todo lo que somos es el resultado de lo que hemos pensado; está fundado en nuestros pensamientos y está hecho de nuestros pensamientos.
A barba muerta, obligación cubierta.
Para el tiempo que me queda en el convento, me cago dentro.
Casa de mantener, castillo de defender.
Volverse la albarda a la barriga.
Entre pitos y flautas.
Lo que la naturaleza no te da Salamanca no te lo presta.
A la moza y a la parra, álzala la falda.
Si muere el cordero, con más razón el carnero.
Las manos ociosas conducen a la pobreza; las manos hábiles atraen riquezas.
Cuando un árbol es duro debe ser abatido
El que a su hijo consiente va engordando una serpiente.
El que se prepara para lo malo, lo recibe preparado y amortigua el golpe.
Honra sin provecho no duerma bajo mi techo.
El que al mundo vino y no toma vino, ¿a qué carajo vino?.
Remendar y dar a putas.
Está como la reina mora que a veces canta y a veces llora.
Noche toledana. (Irse de farra).
Cuando el burro mueve oreja, guárdate bajo teja.
A la moza, con el mozo, y al mozo con el bozo.
Mientras los olivos tengan frutos, serán sus amigos los estorninos.
El mundo es un pañuelo [a veces lleno de mocos].
Tres días hay en el año que se llena bien la panza: el santo, el cumpleaños y el día de la matanza.
El que tiene sed, busca agua.
El que dice tener palabra, al final no te cumple nada.
La mujer del ciego, ¿para quién se afeita?.
Aguarraditas de Abril, unas ir y otras venir.
Del avaro un solo bien se espera: que se muera.
El que mucho ofrece, poco da.
Viejo con moza, mal retoza.
Ni fea que enfade, ni hermosa que se codicie.
Rodilla de lana a su dueño engaña.
Frío hace, no me place; pan caliente bien me sabe y a la lumbre bien me huelgo y en la cama bien me extiendo: moza lozana, conmigo en la cama.
Pa' las yeguas del jaral los caballos de allá mismo.
¡Qué bella flor el laurel rosa! y ¡qué amargo es el laurel rosa!.
Cada uno tiene su cada una, y cuando no, la busca.
Nunca falta tapadera, para cubrir la gotera.
La polla que se acurruca, el gallo se la manduca.
Lleno es de bondad, quien nunca llegó a envidiar.
El que a pueblo extraño va a enamorar, va a que lo engañen o a engañar.
No hay dos sin tres.
Arremangóse mi nuera, y volcó en el fuego la caldera.
Ni musa sin jarra, ni enamorado sin guitarra.
Si no valiese por testamento, valga por codicilo.