Si usted molesta a un perro, molesta a su dueño.
Quién no gusta del vino, de la sangre de Cristo no es amigo.
El mundo no va a encontrar huelga por solo decir ?paz?.
Todo lo que somos es el resultado de lo que hemos pensado; está fundado en nuestros pensamientos y está hecho de nuestros pensamientos.
Los padres a brazadas, y los hijos, a pulgadas.
Entre pitos y flautas.
Cada uno con su humo.
Quien hace malas, barrunta largas.
Para el tiempo que me queda en el convento, me cago dentro.
Casa de mantener, castillo de defender.
Las manos ociosas conducen a la pobreza; las manos hábiles atraen riquezas.
Lo que la naturaleza no te da Salamanca no te lo presta.
Volverse la albarda a la barriga.
A barba muerta, obligación cubierta.
A la moza y a la parra, álzala la falda.
El que a su hijo consiente va engordando una serpiente.
Remendar y dar a putas.
Cuando un árbol es duro debe ser abatido
Si muere el cordero, con más razón el carnero.
El que se prepara para lo malo, lo recibe preparado y amortigua el golpe.
Está como la reina mora que a veces canta y a veces llora.
Honra sin provecho no duerma bajo mi techo.
El que al mundo vino y no toma vino, ¿a qué carajo vino?.
Noche toledana. (Irse de farra).
A la moza, con el mozo, y al mozo con el bozo.
Mientras los olivos tengan frutos, serán sus amigos los estorninos.
El mundo es un pañuelo [a veces lleno de mocos].
Cuando el burro mueve oreja, guárdate bajo teja.
Tres días hay en el año que se llena bien la panza: el santo, el cumpleaños y el día de la matanza.
El que tiene sed, busca agua.
El que dice tener palabra, al final no te cumple nada.
Aguarraditas de Abril, unas ir y otras venir.
La mujer del ciego, ¿para quién se afeita?.
Del avaro un solo bien se espera: que se muera.
Frío hace, no me place; pan caliente bien me sabe y a la lumbre bien me huelgo y en la cama bien me extiendo: moza lozana, conmigo en la cama.
¡Qué bella flor el laurel rosa! y ¡qué amargo es el laurel rosa!.
El que mucho ofrece, poco da.
Ni fea que enfade, ni hermosa que se codicie.
Viejo con moza, mal retoza.
Rodilla de lana a su dueño engaña.
Arremangóse mi nuera, y volcó en el fuego la caldera.
Lleno es de bondad, quien nunca llegó a envidiar.
De los olores, el pan; de los sabores, la sal.
Las paredes oyen.
Ni musa sin jarra, ni enamorado sin guitarra.
El que a pueblo extraño va a enamorar, va a que lo engañen o a engañar.
Si quieres agrandar los campos de la felicidad, comienza por nivelar tu corazón.
Cada uno tiene su cada una, y cuando no, la busca.
Pa' las yeguas del jaral los caballos de allá mismo.
Ocasión desaprovechada, necedad probada.