Favor de señores y temporal de Febrero, poco duraderos.
Humildad y paciencia, ambas van por una senda.
Tres fanegas bien labradas dan más que siete arañadas.
Los frailes comienzan por donde los otros acaban y cesan.
La muerte es imprevisible.
La pobreza no es un delito, pero es mejor no mostrarlo.
Al bien, buscarlo, al mal espantarlo.
En cada casa, un solo amo.
A ciento de renta, mil de vanidad.
Orejas curiosas, noticias dolorosas.
Buenas son las mangas después de las Pascuas.
Ahí lo tienes, si te condenas, que te condenes.
Buena es la regla, si la regla es buena.
Dame un pijo y te traeré un hijo.
En tiempo de guerra, mentiras por mar y por tierra.
No hay viudita sin duelo, ni triste in consuelo.
A la mesa y a la cama, solo se llama una vez.
Componte para el marido y no para el amigo.
La abundancia como la necesidad, arruina a muchos.
Frente al ahorcado, no se mencione lazo.
Nadie, ladrando a la luna, alcanza amor ni fortuna.
Para San Matías se igualan las noches con los días.
Haz la noche, noche y el día, día y vivirás con alegría.
Juntos pero no revueltos.
Del mal pagador, siquiera en pajas.
La astucia del que no tiene astucia es la paciencia.
Quien mal se casa, pronto vuelve a casa.
Para amigos, todos; para enemigos, uno solo.
Es tonta la oveja que va a confesarse con el lobo.
Favorece a los tuyos primero, y después a los ajenos.
Si me das pescado, comeré hoy; si me enseñas a pescar, podré comer mañana.
Hablar hasta por los codos.
La casa la hace el hombre y el parentesco la mujer.
Bien de mis males, mal de mis bienes.
El juego de la correhuela, cátale dentro y cátale fuera.
Cargado de hierro y cargado de miedo.
Luna en creciente, cuernos a Oriente.
Fuego guisa hoya, que no moza orgullosa.
El toro y el gallo en el mes de Mayo.
El que es enemigo de la novia, ¿cómo dirá bien de la boda?.
Donde hay hambre, las tripas cantan.
Solo se pueden juntar las manos cuando están vacías.
Hijos antes de casamiento, traen gran sufrimiento.
Cuando el alumno esté listo para aprender, un maestro aparecerá.
El que está en la aceña, muele; que el otro va y viene.
El que tiene boca, se equivoca, y el que tiene culo se pee.
Dime lo que decantas y te diré lo que te falta.
Nadie se meta donde no le llaman.
Amor sin sacrificio, más que a amor, tira a fornicio.
Haz lo que debes y no lo que quieres.