Los cementerios están llenos de valientes.
Los frailes comienzan por donde los otros acaban y cesan.
Donde no hay viejo, no hay buen consejo.
La pobreza no es un delito, pero es mejor no mostrarlo.
La muerte es imprevisible.
Tres fanegas bien labradas dan más que siete arañadas.
A ciento de renta, mil de vanidad.
En cada casa, un solo amo.
A la mesa y a la cama, solo se llama una vez.
Dame un pijo y te traeré un hijo.
Componte para el marido y no para el amigo.
Al bien, buscarlo, al mal espantarlo.
Ahí lo tienes, si te condenas, que te condenes.
En tiempo de guerra, mentiras por mar y por tierra.
No hay viudita sin duelo, ni triste in consuelo.
Buenas son las mangas después de las Pascuas.
Orejas curiosas, noticias dolorosas.
Buena es la regla, si la regla es buena.
La abundancia como la necesidad, arruina a muchos.
Para San Matías se igualan las noches con los días.
Favorece a los tuyos primero, y después a los ajenos.
La casa la hace el hombre y el parentesco la mujer.
Juntos pero no revueltos.
Quien mal se casa, pronto vuelve a casa.
Haz la noche, noche y el día, día y vivirás con alegría.
La astucia del que no tiene astucia es la paciencia.
Nadie, ladrando a la luna, alcanza amor ni fortuna.
Frente al ahorcado, no se mencione lazo.
Para amigos, todos; para enemigos, uno solo.
Del mal pagador, siquiera en pajas.
Es tonta la oveja que va a confesarse con el lobo.
Fuego guisa hoya, que no moza orgullosa.
Hablar hasta por los codos.
Bien de mis males, mal de mis bienes.
El juego de la correhuela, cátale dentro y cátale fuera.
Si me das pescado, comeré hoy; si me enseñas a pescar, podré comer mañana.
Cargado de hierro y cargado de miedo.
El que es enemigo de la novia, ¿cómo dirá bien de la boda?.
Hijos antes de casamiento, traen gran sufrimiento.
Cuando el alumno esté listo para aprender, un maestro aparecerá.
Solo se pueden juntar las manos cuando están vacías.
El toro y el gallo en el mes de Mayo.
Luna en creciente, cuernos a Oriente.
Donde hay hambre, las tripas cantan.
Dime lo que decantas y te diré lo que te falta.
El que está en la aceña, muele; que el otro va y viene.
Amor sin sacrificio, más que a amor, tira a fornicio.
Nadie se meta donde no le llaman.
El que tiene boca, se equivoca, y el que tiene culo se pee.
Haz lo que debes y no lo que quieres.