El alcalde de mi pueblo, ¡qué burro tiene que ser!, para mandar en nosotros, que semos más burros que él.
La liebre y la puta, en la senda la busca.
En tal mundo vivimos, que para lo que queda por ver, no es nada lo que vimos.
La alegría rejuvenece, la tristeza envejece.
Acuérdate al atar de que has de desatar.
Favores: quien menos los merece, menos lo agradece.
Gente parada, malos pensamientos.
Quien amaga y no da, miedo ha.
Jamás digas: nunca jamás.
Nadie come mejor que el que se procura la comida con sus propias manos
Abad avariento, por un bodigo pierde ciento.
Gatos y niños siempre dicen: Mío, mío.
Gran bien es castidad, ¿pero dónde está?.
Ni con cada mal al físico, ni con cada pleito al letrado, ni con cada sed al jarro.
La mejor palabra es la que no se dice.
Tu secreto en tu seno, y no en el ajeno.
Es sorprendente lo que no obtienes cuando no pides.
Majada forera, sestil de verano, quien aquí te puso, mal sabe de ganado.
El mal agüero del espejo roto es que hay que comprar otro.
Amor de niña, agua en cestillla.
Donde no hay regla se pone ella.
Las espinacas son la escoba del estómago.
Para morir nacemos y olvidado lo tenemos.
Honra la cabeza cana, y honrado serás mañana.
Riñen los amantes y se tiran las ligas y los tirantes.
A quien amasa y cuece, muchas cosas le acontecen.
Si entre burros te conocen, rebuzna y de cuando en cuando tira coces.
En casa del pobre, ni vino ni odre.
El día tiene ojos, la noche tiene oídos.
Roja barba y mal color, debajo del cielo no le hay peor.
Lo que esconde el más allá, tras la muerte se sabrá.
La casa ya labrada, la viña ya plantada y la suegra ya enterrada.
Blas, si por malvas vienes, mal vas.
Pedir más es avaricia.
El que a dos amos atiende, a uno le queda mal.
Antes que el deber está el beber.
Hacer la de Lucas Gómez; tu te la traes, tu te la comes.
¿Adónde irá el buey que no are?.
Gitano no saca la suerte a gitano.
A la gallina y a la mujer, le sobran nidos donde poner.
Ni de saúco buen vencejo, ni de cuñado buen consejo.
Quien guarda bien su dinero, no peca por cicatero.
De cualquier nube sale un chubasco.
El que un bien gozar espera, cuando espera, desespera.
Llover sobre mojado, mil veces ha pasado.
El que bien te quiere te hará llorar.
La vaca por el cacho y la mujer por la mama.
La mucha confianza es cuna de menosprecio.
A cántaro roto, otro al puesto.
Mujer que no tiene encanto, se queda para vestir santos.