Los hijos de mis hijas, nietos de mi corazón; los hijos de mis hijos, no se si son o no son.
Madre y teja, no pierde por vieja.
El que a Cristo se mete termina crucificado.
Callemos, que el sordo escucha.
Tres jueves tiene el año que relucen más que el sol: Jueves Santo, Corpus Cristi y el día de la Ascensión.
La taleguilla de la sal, mala de sustentar.
Aprovecha el tiempo, que vale cielo.
La manzana podrida pudre a las sanas.
Cuando el doliente va a las boticas, una persona pobre y dos ricas.
Amigo por amigo, el buen pan y el buen vino.
El asno solo en la muerte halla descanso.
El mundo es de los audaces.
Cosa prometida es medio debida, y debida enteramente si quien promete miente.
El aburrimiento es consecuencia de la pereza
Errar es humano.
Cavas tu tumba con los dientes.
Las palabras mueven, los ejemplos arrastran.
Llueva sobre su dueño, no sobre mí, que nada tengo.
Si en Mayo oyes tronar, echa la llave al pajar.
Ningún tonto tira cantos a su tejado.
La habilidad del artífice se conoce en su obra.
Un caballero no puede pegarle a una mujer ni siquiera con una flor.r
Obra con amores y no con buenas razones.
Fea y con dote, trae a muchos en el bote.
Se pilla al mentiroso, antes que al cojo.
¿Qué parió la burra?. Lo que la echó el asno.
Haz aquello que quieras haber hecho cuando mueras.
Quien descubre la alcabala, ése la paga.
Los muros ensordecidos, a veces tienen oídos.
A casa de tu vecino a prestar favores y no a pedirlos.
Muerte, no te me Achégate, que estoy temblando de miedo.
El amor es una hierba espontánea
Espero que os haya gustado mucho esta recopilación de Proverbios budistas. Muchas gracias por vuestra atención.
Parece que le ha hecho la boca un fraile.
Aquel a quien amamos no tiene defectos; si le odiáramos, carecería de virtudes.
El infortunio pone a prueba a los amigos y descubre a los enemigos.
Una palabra al oído se oye de lejos.
Agua que va río abajo, arriba no ha de volver.
Donde las dejan, las cobran.
Ninguno es tan viejo que no pueda vivir un año, ni ninguno se vaya ni se muera; que de idos y muertos nadie se acuerda.
Crea fama y acuéstate a dormir.
Guerra avisada no mata soldado.
El que apura su vida, apura su muerte.
Comamos y triunfemos, que esto ganaremos.
Las esposas y los maridos por sus obras son queridos.
Con mucho porfiar, se pierde la verdad.
Queda sin compañeros el hombre exigente hasta en los últimos detalles.
Las cañas se vuelven lanzas.
A la arrogancia en el pedir, la virtud del no dar.
Abril, sácalo de cubil; y dijo la buena vieja: lo mío al cenojil.