Con un mucho y dos poquitos se hacen los hombres ricos.
El mundo es de los audaces.
Si con el pensamiento se caminara, ¡cuantas horas el día contigo estara!
Quien hijos ha, no reventará.
A enfermo de encontrón, medicina de trompón.
Hombre intranquilo vale por diez.
Cuando la partera es mala, le echan la culpa al niño.
No todos los que van a la iglesia son santos
Entre hermano y hermano, no metas la mano.
San Xoán trae o inferno, e San Andrés o inverno.
El hijo sabe que conoce a su padre.
Cuando me dan lo que quiero, tengo un genio como un cordero.
A un hombre no se le puede juzgar por las apariencias.
Zapaticos de charol, ni para el frío ni para el calor.
Cuando el ventero está en la puerta, el diablo está en la venta.
Fiado has, tu pagarás.
La zorra, por la cola.
Agua de Agosto, azafrán, miel y mosto.
Por San Matías igualan las noches con los días y pega el sol en la umbrías.
Ni las reinas más hermosas, orinan agua de rosas.
¿Por qué un guía para quien ya ve el templo?
Todo necio confunde valor y precio.
La memoria más potente es más débil que la tinta más pálida.
El mosquito no se apiada del hombre, por más flaco que esté.
Si no cobras por tu trabajo, ni eres pagado ni agradecido.
Recordad siempre la partida tienes que guardar.
A la feria muchos van a ver y no a comprar.
Hace más el que quiere que el que puede.
Apuntar alto en tu carrera, pero permanece humilde en tu corazón.
No hay cosa que no tenga su contra.
Este se mete como Juan por su casa.
Hombre dormido, ni del todo muerto ni del todo vivo.
Cada gusto cuesta un susto.
No compra barato quien no ruega rato.
Más quiero huevos hoy que mañana pollos.
Que mi Dios nos dé un varón, aunque resulte bribón.
Cuando moco, moco, cuando cana, cana.
La lengua es el azote del culo.
El mico no ve su rabo, pero ve el del compañero.
Comida, cama y capote, que sustente y abrigue al niño y no le sobre comido.
La respuesta más rápida es la acción.
De lo que veas cree muy poco, de lo que te cuenten nada.
Plata en mano, culo en tierra.
Enfrenta la lengua; considera y rumia las palabras antes de que salgan de la boca.
Amigo, te guardaré un higo pero como no te vi, me lo comí.
El procurar no caer es mejor que el levantarse aunque sea con ayuda.
Casamiento y gobierno, destino del cielo.
Por oír misa y dar cebada no se pierde jornada.
A la mujer búscala delgada y limpia que gorda y guarra ella se volverá.
No coma cuento coma carne.