Hay mujeres que tienden a subir, y hay otras que suben a tender.
No te alabes tanto si quieres llegar a santo.
Solo había una condición para poder alcanzar la paz. Ambos líderes, blanco y piel roja, debían ostentar la misma posición. Pero los blancos no estaban dispuestos a ceder.
Variante: En casa llena, presto se hace la cena.
Con la cruz en el pecho, pero el diablo en los hechos.
Mal viene el Don con la carga de paja.
A quien cuida la peseta nunca le falta un duro.
Comprar y vender excelente camino para enriquecer, que trabajando, solo has de padecer.
Cría fama y échate en la cama.
De broma en broma, la verdad se asoma.
El hombre se arropa, hasta dónde la sábana le llegue.
La honra y el provecho no duermen en el mismo lecho.
Nadie come gallina gorda de mano ajena.
Solo el hombre prudente puede emplear bien sus ocios.
Quien no enseña a su hijo un arte útil, le enseña a robar.
Quien no tiene culpas, no pide disculpas.
Manda y haz, y así a los torpes enseñarás.
Como el perro de muchas bodas, que en ninguna come por comer en todas.
No busques la amistad de quienes tienen el alma impura; no busques la compañía de hombres de alma perversa. Asóciate con quienes tienen el alma hermosa y buena.
A la guerra, con la guerra.
Del trabajo nace el descansar.
Al que nunca bebe vino no le fíes ni un comino.
Huir ciando es menester, con honra se puede hacer.
A barco nuevo, capitán viejo.
La dentadura o la moza, no se presta ni se endosa.
Otros vendrán, que bueno me harán.
Aquí morirá Sansón y cuantos con él son.
Cuida los centavos, que los pesos se cuidan solos.
No hagas leña del árbol caído.
Vendrán por lana y saldrán trasquilados.
Más vale tener malos amigos que buenos enemigos.
Tropezando se aprende a caminar.
Juego y paseo, solo para recreo.
El que tonto nace, tonto muere.
A quien tiene buen vino nunca le faltan amigos.
Nadie muere la víspera de su muerte.
Cuando las arañas unen sus telas pueden matar a un león.
Ir contra la corriente, no es de hombre prudente.
Año bisiesto, año siniestro.
El agua para los bueyes y el vino para los reyes.
El que quiere besar, busca la boca.
Una es la cuenta del borracho, y otra la del tabernero.
La mujer hace el amor cuando quiere y el hombre cuando puede.
Variante: A quen Dios quiso bien, casa le dio en Jaén.
La buena borrachera ha de durar una semana entera.
El que ríe el último, ríe mejor.
A barba moza, vergüenza poca.
Después de cumplido el deber, el descanso es un placer.
Carne que se lleva el gato, no vuelve al plato.
Visitas de tarde en tarde y corticas.