Tres españoles, cuatro opiniones.
El que más madrugo, un talego se encontró.
Al higo por amigo
Escritura es buena memoria.
Bienes mal adquiridos, a nadie han enriquecido.
Quien a buen árbol se arrima, va un perro y se le mea encima.
El miedo tiene mucha imaginación y poco talento.
Nosotros observamos desde donde estamos parados
Obrita que en sábado viene, puntadita de a palmo y salto de liebre.
Visitas, pocas y corticas.
A Dios, lo que es digno de Dios; y a la cama, la sobrecama.
Los hombres son mejores que su teología
Parece barril sin fondo.
El que bien huele, mal hiede.
Persevera en tu empeño y hallarás lo que buscas, prosigue tu fin sin desviarte y alcanzarás tu empeño, combate con energía y vencerás.
¿Para qué quiere el ciego la casa enjalbegada, si no ve nada?.
Ni arroz pasado, ni guiso ahumado.
Dos ladrones tienes en casa tú, el teléfono y la luz.
Lo importante no es vencer, lo importante es no ser vencido.
El que con leche se quema, hasta al jocoque le sopla.
Si no entras en la madriguera del tigre, no puedes coger sus cachorros.
Quien a su tiempo descansa, rinde el doble y no se cansa.
Los defectos de la gente, no hay que mirarlos con lente.
Árame bien, que yo te lo pagaré mucho y bien.
Hay que ser puerco pero no trompudo.
Quien por su gusto padece, que vaya al infierno a quejarse.
A barba muerta, poca vergüenza.
Variante: Dos que se acuestan en el mismo colchón acaban siendo de la misma condición.
Donde hay humo no hay [[escarcha.
Mayo frío, año de mucho frío.
Es mejor empezar en la noche que no empezar.
El hoy aquí está; el mañana, ¿quién lo verá?.
Ya los perros buscan sombra.
El tonto ni de Dios goza.
De tus herederos, sé tu el primero.
Bien muere, quien bien vive.
En Gumiel de Izán, tan malo es el hombre como el pan.
El que no arriesga, no pasa el río.
Hoy que tengo para pan, ya no tengo dientes.
Hacerle a uno la pascua.
Quitada la causa se quita el pecado.
Comer poco y beber menos, a lujuria ponen freno.
El agua fluye abajo, y el hombre va arriba.
La fama propia depende de la ajena.
Una vez en la llanura, incluso el tigre se ve a merced de un perro.
Quién defiende su tiempo, defiende su dinero.
Al revés me los calcé y cojo me quedé.
Retozos a menudo, presto llegan al culo.
Llave puesta, puerta abierta.
Ajo dulce ni leño sin humo.