Por San Juan quemó la vieja el telar.
Donde está el rey, a cien leguas.
Gástate en juerga y en vino lo que has de dar a los sobrinos.
El toro y el gallo en el mes de Mayo.
Pobreza, víspera de vileza.
Si marzo no marcea, abril ventisquea.
Al hombre y al oso, lo feo lo hace hermoso.
Hable el sabio y escuche el discreto.
La que de alto hila, el huso la cae y el culo la pía.
Muero el Rey y el Papa y el que no tiene capa.
Mejor que sosobre y no que sofalte.
No temas avanzar lentamente, teme detenerte.
Cada pez en su agua.
La paciencia es un árbol de raíz amarga pero de frutos muy dulces.
Jornada emprendida, medio concluida.
Esto vale lo que un ojo de la cara.
A un fresco, un cuesco.
Buen amigo es el gato, cuando no araña.
La única razón por la que el universo es infinitamente grande, es por que el ser humano es infinitamente pequeño.
Ir a derecha o izquierda es facil, ganar o ser vencido es facil también, pero no ganar ni ser vencido es muy difícil.
Un hombre es tan sabio cuanto a su cabeza, no cuanto a sus años.
Quien hila y tuerce, bien lo merece.
Huye de las querellas; no seas parte de ellas ni testigo.
Coja es la pena; más, aunque tarda, llega.
De ventero a ladrón, no hay más que un escalón.
Cada cual se cuelga lo que mata.
Para las salchicas demasiado largas, el remedio es sencillo.
Al que por su gusto muere, la muerte le sabe a gloria.
Castiga a los que te envidian haciéndoles el bien.
Nunca permitas que tus pies vayan por delante de tus zapatos.
Muerto por una, muerto por varias.
Hay que saber sacrificar la barba para salvar la cabeza.
Saca lo tuyo al mercado: uno dirá bueno y otro dirá malo.
Que largos son los años en la niñez y como se acortan en la vejez.
Con el médico olvidón, enfermos a montón.
Dios da frío según la ropa.
Al hombre y al caballo, no apurallo.
Diciembre tiritando, buen enero y mejor año.
El que peca de modesto, es tirado en un cesto.
Mal puede cumplir el pobre con la palabra dada.
A la mujer y a la guitarra, hay que templarla para usarla.
No bastan estopas para tapar muchas bocas.
Ha de tener los cabellos limpios el que trata a otros de piojosos.
La contemplación del vicio es vicio.
¿Qué entiende el Conde de calar melones?.
Entre lo feo y lo hermoso, deme Dios lo provechoso.
Aunque digas y no hagas, haz y no digas.
Más vale fortuna en tierra que bonanza por la mar.
Cura flaco y marido barrigón, ninguno cumple su función.
Enfermedad larga, cruz a la espalda.