Lengua de barbero, afilada y cortadora.
Cabeza loca no quiere toca.
Una escoba ataviada, por dama hermosa pasa.
Con pedantes, ni un instante.
Al mal pagador, plazo corto es lo mejor.
La mujer casta esta siempre acompañada.
Ciento que hice, a todos satisface; pero una que erré, y todas las cagué.
Ido el conejo me das consejo.
El justo debe imitar al bosque de sándalo, que perfuma el hacha que lo lastima.
Ver para creer.
Nadie hable mal del día hasta que la noche llegue.
Ni hombre chiquitillo, ni casa de escaloncillo.
El café, en taza, y los toreros, en la plaza.
Dios da pan a los que no tienen dientes.
En mi casa y en mis anchuras y tres "peos" para el señor cura.
Qué bien canta María después de la comida.
Nunca buena puta ventanera, pues que no halla quien la ocupe y quiera.
El caballo que mucho anda, nunca falta quien le bata.
No busques en la plaza lo que tienes en tu casa.
¿Qué estás tomandooo ? Gallo, nuestra cerveza.
Haz lo que el cura dice y no hagas lo que el hace.
La leche cocida, tres veces subida.
Tres fanegas bien labradas dan más que siete arañadas.
En casa de Amanda, ella es la que manda.
Más vale estar con la boca cerrada y parecer estúpido, que abrirla y confirmarlo.
El pobre y el cardenal, todos mueren por igual.
Incluso si el cielo se derrumba, habrá un agujero.
La población se sentía atemorizada por los vikingos debido a su ferocidad y crueldad.
El mal hablar es semilla del mal obrar.
Retírate, agua, y veré quien labra.
Hasta el más santo tiene su espanto.
Cualquier sastre del campo, al del pueblo le hace un flu.
Dar la callada por respuesta.
Los ratones juegan cuando el gato está ausente.
Zapateros; los lunes borrachos y los demás días embusteros.
El que es culpable puede reincidir.
Lo prestado está a la vera de lo dado.
El que se cae hoy puede levantarse mañana.
Se sabe donde se nace, pero no dónde se muere.
Hebra larga, costurera corta.
El tiempo es una lima que muerde sin hacer ruido.
La zorra mudará los dientes, más no las mentes.
Buen hablar de boca, mucho vale y poco cuesta.
Alzada en enero, ha de ser para buena.
Aunque se necesite la espada una sola vez en la vida, es necesario llevarla consigo siempre.
Armas y dineros buenas manos quieren.
Cuidado que hay golondrinas en los alambres.
Rostro lleva al lecho, que no el culo bien hecho.
Te ocultas tras una red y crees que ninguén te ve.
Buscarle cinco pies al gato.