No resulta dulce el melón recogido cuando está verde.
Cuando el Diablo nada tiene que hacer, mata moscas con el rabo.
Moza ventanera, o puta o pedorrera.
Nunca prometas con lo que cumplir no cuentas.
Los hijos de mis hijas, mis nietos serán; los hijos de mis hijos, en duda estarán.
Los cuernos y las canas no salen por la vejez.
Gato meador, llena la casa de hedor.
La muerte es imprevisible.
Al que a buen árbol se arrima, buena sombra le cae encima.
La cerda vistiendo seda, igual de marrana queda.
Al agradecido, más de lo pedido.
Cuando encuentres algo, mira allí de nuevo.
Por la sotana del vicario sube la moza al campanario.
Haz mal y guárdate.
Mandadme pelear y no me mandéis aconsejar.
Capa de pecadores es la noche, señores.
A buen bocado, buen grito.
Dios nos dé lo necesario, que ser rico es un calvario.
El que paga manda y el que no se aguanta.
Donde va el perrito, va el gatito.
La verdad es como la rosa, siempre tiene espinas.
Por donde la cabra pasa, todo lo arrasa.
Madruga y verás, trabaja y habrás.
Ningún ladron quiere ser robado.
El que solo come su gallo, solo ensilla su caballo.
Ayunen los santos, que no tienen tripas.
Montado sobre un tigre, difícilmente se puede bajar.
El hábito es una camisa de hierro.
"La virtud en su justo medio", dice el diablo, poniéndose entre los dos magistrados.
Regla y compás, cuanto más, más.
El hombre al mendrugo, y el buey al yugo.
Cuando guían los ciegos, ¡ay de los que van tras ellos!.
Después del relámpago viene el trueno.
Asno de dos, válgale Dios.
Un muerto abre los ojos al vivo.
Le quieren enseñar al padrecito a rezar el Padre Nuestro.
No seas sabio en tu propia opinión; Teme a Jehová, y apártate del mal; Porque será medicina a tu cuerpo, Y refrigerio para tus huesos. Proverbios 3:7-8
El que quiere a la col, quiere las hojas de alrededor.
Quien te cuenta las faltas de otro, las tuyas las tiene a ojo.
Amigos, oros y vinos, cuanto más viejos, más finos.
El que ha de morir a oscuras, aunque muera en velería.
Cuando las dos partes arguyen muchas razones, el prudente cede primero.
En la casa del músico, hasta los gatos maúllan por nota.
Helada de enero, nieve de Febrero, aires de Marzo y lluvia de Mayo dan hermoso año.
El pepino en el gazpacho, y los negocios en el despacho.
Un invitado debe marchar a tiempo y no abusar de su bienvenida; incluso un amigo se vuelve molesto si se queda demasiado tiempo.
Perder por probar al socio, nunca ha sido mal negocio.
Siembra quien habla y recoge quien calla.
Casa propia es un tesoro que no es pagado con oro.
A bobos y a locos, no los tengas en poco.