Más quiero una salchicha que cien palabras bien dichas.
Darle a uno mala espina.
A falta de olla, pan y cebolla.
La larga visita la alegría quita.
Esperando marido caballero, lléganle las tetas al braguero.
Ver es creer, pero sentir es estar seguro. Y cuando debemos sentir, pensamos.
Agua vertida, mujer parida.
El malo siempre piensa engaño.
Gitano no saca la suerte a gitano.
El hijo que quieras más, ése se te irá en graz.
Con fabes y sidrina, nunca falta gasolina.
Lo bien hecho bien parece, y estaban ahorcando a su marido en la plaza.
La felicidad consiste en tener buena salud y mala memoria.
Cuando el sabio llerra, el necio se alegra.
Chilla más que un camionao é pollos.
¿Por qué no saliste bueno?, di. Porque no me sembraste por San Martín.
A persona lisonjera no le des oreja.
Van al mismo mazo.
De paja o de heno, mi vientre lleno.
La vaca y la mujer, paren a la vez.
Ni boda pobre, ni mortuorio rico.
El que vive de idealismos, muere de pesimismos.
La peseta, la vela y el entierro por donde quiera.
Galán parlero, mal galán y peor caballero.
Esperar salud en muerte ajena es condena.
Con la tripa vacía, no hay alegría.
Rico es el que nada desea y el que nada debe.
Canas son, que no lunares, cuando comienzan por los aladares.
Entre Pinto y Valdemoro. (Frase utilizada en España para a alguien que duda).
Antes me muero que prestar dinero.
Mal es sufrir, pero sufrirlo mal es mayor mal.
Mujeres xuntas, ni difuntas.
De quien a la cara no mira, todo hombre discreto desconfía.
El veneno como el perfume vienen siempre en frasco pequeño.
El que se brinda se sobra.
El barbecho de enero hace a su amo caballero.
Sufrir mujer contenciosa, es brava cosa.
Está por encima de sus enemigos el que desprecia sus agravios.
Un hermano es un hermano; una cuñada no es nada y si se muere el hermano, la parentela se acaba.
Mujer precavida vale por dos.
Nunca acaba el que nunca empieza.
Aunque se pudran las uvas, siempre habrá vino pa' zurras.
Una rata dentro de una tinaja.
El más cristiano se alegra, si se le muere la suegra.
El bebedor fino, a sorbitos bebe el vino.
A cada parte hay tres leguas de mal camino.
A quien te deja en cuita, no lo quieras en trebejo.
Del mal, el menos.
El hombre mal hablado, tendrá un hijo desvergonzado.
No hay mal dicho si no malas interpretaciones.