El ama brava, es llave de su casa.
Los jóvenes van por grupos, los adultos por parejas y los viejos van solos.
La nieve no rompe las ramas del sauce.
El que quiere hacer algo busca un miedo; el que no quiere hacer nada busca una excusa.
Vino de una oreja, prendado me deja; vino de dos, maldígalo Dios.
Coge una abeja amablemente y aprenderás las limitaciones de la amabilidad.
Para los hombres de mar, antes que letras nadar.
Tengo un filo, que si me agacho me corto.
Costumbres de mal maestro sacan hijo siniestro.
Todos los hombres se entenderían bien sin las palabras mio y tuyo.
Si tienes un amigo, visítalo con frecuencia pues las malas hierbas y las espinas invaden el camino por donde nadie pasa.
Quién escucha la voz del anciano es como un árbol fuerte; quién tapa los oidos es como una rama al viento.
Más se aprende en un día de soledad que en ciento de sociedad.
Abad de aldea, mucho canta y poco medra.
No es posible defenderse del aburrimiento
Pronto pasan al olvido los muertos y los idos.
Las cadenas de la esclavitud atan solo las manos
El consejo a posteriori es como la lluvia tras la cosecha
El que no encuentra amigos, por algo será, yo digo.
La respuesta mansa, la ira quebranta.
Cuando la zorra anda a caza de grillos, no hay para ella ni para sus hijos.
Donde no se gana nada, algo se va perdiendo; por lo menos, el tiempo.
Quien dice su secreto, de libre que era se hace siervo.
Con palabras y más palabras no se llena la media fanega.
Nada se adelanta con desesperarse, sino el criar mala sangre.
No hay boda sin tornaboda.
El momento elegido por el azar vale siempre más que el momento elegido por nosotros mismos.
Burla con daño, no cumple el año.
Moza franca, bien juega el anca.
Desnudo nací, desnudo me muero, ni gano ni pierdo.
Amigo traidorcillo, más hiere que un cuchillo.
Ovejas de una puta, carneros de un ladrón, bien haya quien os guarda, mal haya cuyo sois.
Quien yerra y se enmienda, a Dios se encomienda.
Basta un minuto para hacer un héroe, pero es necesaria toda una vida para conseguir un hombre de bien
Rostro, del fuego; piernas, del río; y del pecho aparta el frío.
Hinca el pico, igual el feo que el guapo, y el pobre que el rico.
Oir a todos, creer a pocos.
Si te arrojas a un pozo, la providencia no está obligada a ir a buscarte.
Los grandes pensamientos nacen del corazón, los grandes sentimientos vienen del cerebro
¿Dónde tiene mi niño lo feo?, ¡que no lo veo!.
El que nace postrero, llora primero.
La mujer experimentada, es temida y mal mirada.
Ir a trocar y no tener que, a muchos suele acontecer.
Vale más ser cobarde un minuto que estar muerto todo el resto de la vida.
Después de perdido el barco, todos son pilotos.
Para morirse, siempre hay tiempo.
Perro viejo, no aprende truco nuevo, o sino ya no es muestrea.
A borracho fino, primero agua y luego vino.
Si no sabes quien eres menos vas a saber a dónde vas.
La ventura de la barca, la mocedad trabajada y a la vejez quemada.