Yegua cansada, prado halla.
Cada santo tiene su candela.
Pan y vino y carne, a secas.
Pa'trás como las del marrano.
Ni lava ni presta la batea.
Dádivas y buenas razones, ablandan piedras y corazones.
Madre, casarme quiero, que dormir sola me da miedo.
Un beso robado no se devuelve fácilmente.
El que de joven se come la gallina, de viejo echa las plumas.
Un día de obra, un mes de escoba.
Durar menos que el cantar de un vizcaíno
Abrígate en Febrero con dos capas y un sombrero.
Agua en cesto, y amor de niño y viento de culo, todo es uno.
Hombre que anda con lobos, aprende a aullar.
Si al anochecer relampaguea, buen día campea.
La culpa no la tiene el chancho, sino quién le da el afrecho.
El hambre y la suerte esquiva, son fuentes de la inventiva.
Gallo que es bueno, lo mismo canta en su corral que en el ajeno.
Gallina que canta, de poner viene.
Cada día, trae y lleva penas y alegrías.
Antes de que la luz del sol pueda brillar a través de la ventana, deben levantarse las persianas.
La reunión en el rebaño obliga al león a acostarse con hambre.
El que muere en Lunes mal empieza la semana.
Bien viene el don con la veinticuatría, y mal con la sastrería.
A caballo que se empaca, dale estaca.
Quien hace, aplace.
No des a guardar ni al niño el bollo, ni al viejo el coño.
Mejor una palabra que serene a quien la escucha que mil versos absurdos.
Los locos a la guerra, los cuerdos en su tierra.
Niña, no te desesperes, que el que ha de ser para tu, ni se casa ni se muere.
Puedes darle un consejo a alguien, pero no puedes obigarlo que lo siga.
Haz tres veces una cosa que está mal hacer y ya te parecerá buena.
Lo que haces, encuentras.
El vino como el rey, y el agua como el buey.
Por San Justo y Pastor, entran las mozas en amor y las viejas en dolor.
Lo que oyes lo olvidas, lo que ves lo recuerdas, lo que haces lo aprendes.
Tarde roja y negra mañana alegran al peregrino
El que a los veinte no es valiente, a los treinta no es casado, y a los cuarenta no es rico, es gallo que clavó el pico.
Diez mil preguntas, son una pregunta. Si contestas una pregunta, desaparecen las diez mil.
Un huésped constante nunca es bienvenido.
Las iras de los amantes suelen parar en maldiciones.
Sumisiones anticipadas, pretensión parecen.
Niño feito, pega morta. Nido hecho, urraca muerta.
Quien da para recibir no da nada
Ley puesta, trampa hecha.
Escucha el viento... que inspira
Tripa vacía, suena pronto.
Reniego del necio que jode con la mujer del cuerdo.
A quien presta nada le resta.
Lo pendejo y las reumas con lo vieja se acentúan.