Mientras comemos, ¡qué buenos semos!; cuando ayunamos, ¡qué mal andamos!.
Las palabras no cuestan plata.
Ni un dedo hace mano, ni una golondrina verano.
Una flor no hace primavera.
Bien reza, pero mal ofrece.
Disfruta cada momento porque la vida es corta.
Invierno que mucho hiela, cosecha de fruto espera.
Difama, que algo queda.
Agua y luna, tiempo de aceituna.
Los señores hablan de cosas, los criados de personas.
Variante: Bueno, si breve, dos veces bueno.
Buenas noches y buenos días, y tú en tu casa y yo en la mía.
Más vale dolor de brazo, pero no de corazón.
¿De qué se ríe un tonto?. De ver reír a otro tonto.
Arreboles al oriente, agua amaneciente.
Cuando de cada ocho marineros siete son timoneles, el navío termina yéndose a pique.
Ni hombre que ralla, ni asno que brama.
Quien borracho se acuesta, con agua se desayuna.
Obsequiar a Buda con flores regaladas.
Dar gato por liebre, no solo en las ventas suele verse.
Un hombre sabio se recuerda de sus amigos siempre; un tonto, solamente cuando él necesita.
Pies fríos, corazón caliente.
Llanto de viuda, presto se enjuga.
El cerdo no sueña con rosas, sino con bellotas.
¿Mirón y errarla?.
Cuando te vi venir dije: "A por la burra viene".
Hay mejores peces en el mar de los que se hayan podido pescar hasta ahora.
Quien se aconseja a sí mismo se enfada
A consejo malo, campana de palo.
Lo que no hurtaron ladrones, aparece en los rincones.
Si quieras que la gente se ría, cuenta tus penas María.
Cuando veas las barbas de tu vecino arder... mete la tuya en remojo
El caldo, en caliente; la injuria, en frío.
Las palabras no tienen alas pero pueden volar miles de kilómetros
De lo ajeno, gastar sin miedo; de lo propio, poquito a poco.
No cambio tu cacareo por tus huevos.
El que a mi casa no viene, de la suya me despide.
Por la calle van diciendo, poco nos llevamos todos.
El que muda de amo, muda de hado.
Gallina que canta ha puesto un huevo
Los langostinos, en el mar estaban y ya pedían vino.
Palo que nace doblado jamás su tronco endereza.
¿Quién le pone el cascabel al gato?.
Este mundo es un fandango, y el que no lo baila, un asno.
Prestar, paciencia; dar los buenos días; y fiar; en Dios.
La desgracia también visita a los ricos, pero a los pobres lo hace dos veces.
El caballo que es rotón, y el jinete que le hace daño.
El muerto al hoyo y el vivo al bollo.
Consejos en amores nunca recibas, y menos cuando vienen de las amigas.
Las visitas son como los pescados, que a los tres días ya huelen.