Padres viejos, hijos huérfanos.
En el horizonte de las tierras bajas un altozano parece una montaña
Lo que de noche se hace a la mañana aparece.
De molinero mudarás, pero de robado no escaparás.
La ansiada numisma, no se hace ella misma.
Quien vive fiando al amigo, estudia para mendigo.
En tierra de abrojos, abre los ojos.
Quien se quiera matar, que coma coles por San Juan.
En Abril, huye de la cocina; más no te quites la anguarina.
El lunes, ni las gallinas ponen.
Todo el mundo quiere llegar a la vejez, pero a nadie le gusta que le llamen viejo.
Miente tu por mi, y yo jurare por ti.
Al fraile y al puerco, mostradle una vez la casa que el se vendrá luego.
No hay que reírse de la felicidad
Ni la novia sin cejas, ni boda sin quejas.
El dinero del pobre, dos veces se gasta. El duro del casado vale dos cincuenta.
Siempre hay una avispa para picar el rostro en llanto.
De juergas, pendencias y amores, todos somos autores.
Abájanse los estrados y álzanse los establos.
Al cuco no cuques y al ladrón no hurtes.
No prediques en desierto, ni machuques hierro yerto.
El que la hace riendo, la paga llorando.
Ave vieja, no está segura en jaula nueva.
Entre amigos no hay cumplidos.
Madre solo hay una, y a ti te conocí en la calle.
Limando se consigue de una piedra una aguja
Comida hecha, amistad deshecha.
Al alzar de los manteles, haremos cuentas y pagaredes.
Trasnochar y madrugar no caben en un costal.
El borracho fino, después del dulce, vino.
Tres simples zapateros hacen un sabio Zhuge Liang.
Una receta que cambia el agua pero no la medicina.
O llueve o apedrea, o nuestra moza se mea.
Después de ir a discoteca, rependejo quien no peca.
En paellas y en culos, cada uno tenemos uno.
El que fía lo que tiene, a velar se queda.
Por bien o por mal no te quites el sayo hasta San Juan.
Palabras y plumas el viento las tumba.
Cada vez que uno ríe quita un clavo del ataúd
Buscando lo que no se encuentra, se encuentra lo que no se busca.
Si quieres miel no des puntapiés a la colmena.
Olla sin tocino y mesa sin vino, no valen un comino.
Quien es feliz habla poco
La mejor leña está donde no entra el carro.
Viento, mujer y fortuna, mudables como la luna.
Cuando el río suena es porque piedras trae
Viejo que se casa con mujer moza, o pronto el cuerno, o pronta la losa, si no son ambas cosas.
El pez y el cochino, la vida en agua y la muerte en vino.
A cada cerdo, le llega su sábado.
En casa del que jura, no faltará desventura.