A ama gruñona, criada rezongona.
Quien no estudia cuando es joven, lamentara cuando sea viejo el tiempo perdido.
El mono sabe el palo al que trepa.
El que mata por los Santos, en el verano come cantos.
Nada abriga mejor que el calor de una sonrisa.
Ama a quien te ama, responde al que ama.
Nunca te duermas en los laureles.
Del amor al odio, solo hay un paso.
Vida sin amor, años sin verano
En enero, el besugo es caballero.
Vecinas porque les digo las mentiras.
Año derecho, de la era al barbecho.
De Dios a abajo, cada cual vive de su trabajo.
A cada ermita le llega su fiestecita.
Más de un hombre amanece con el día que no verá morir.
El conejo y el ruin, donde nace quiere morir.
Amistad fundada en el vino dura como el vino; solo una noche
La buena cena, temprano suena.
Los buenos recuerdos duran mucho tiempo; los malos, más todavía.
No hay mejor condimento que el hambre.
Las arrugas son la tumba del amor
En Febrero, el loco, ningún día se parece a otro.
Al ingrato con la punta del zapato.
Quien mal se casa, pronto vuelve a casa.
En los tiempos cuaresmales, los ponientes, vendavales.
Hay tres cosas que nunca podran recuperarse: la flecha lanzada, la palabra dicha y la oportunidad perdida.
Una cosa piensa el borracho, y otra el cantinero.
Sin harina no se camina.
Quedarse como el gallo de Morón, sin plumas y cacareando.
Años nones son los peores.
Las bendiciones nunca vienen en pares, y los infortunios nunca vienen solos.
Si truena es porque va a llover.
Si entre burros te conocen, rebuzna y de cuando en cuando tira coces.
El pasaro que canta en el tiempo incorrecto es muerto.
La viuda rica, con un ojo llora y con el otro repica.
La casa ya labrada, la viña ya plantada y la suegra ya enterrada.
De la perdiz, lo que mira al suelo; del conejo, lo que mira al cielo.
Amistad quebrada, siempre mal lanada.
Rey en mi casa soy, y a donde no me llaman, no voy.
A cántaro roto, otro al puesto.
Todos los blancos tienen un reloj, pero jamás tienen tiempo.
Tira en pleno Nilo al hombre afortunado, que volverá a salir con un pez en la boca.
Miércoles de ceniza, que triste vienes, con 46 días que traes de viernes.
Se pasa tantas veces cerca del cementerio que al final se cae dentro
Ir por lana y volver trasquilado.
Las ofensas con gracias, som mejores que el aburrimiento.
Hay tres cosas que destruyen al hombre: el vino, el orgullo y el enojo.
La puerta de Dios siempre está de par en par.
A borracho fino, primero agua y luego vino.
Una buena mañana hace buena la jornada.