A buen barón, poco le presta el aguijón.
Cuatro pies en la cama y no está padre.
Si uno no entra en la guarida del tigre, ¿cómo podrá apoderarse de sus cachorros?
Los fanfarrones son lo que menos hacen.
Trabaja como si siempre hubieses de vivir, y vive como si luego hubieses de morir.
Lo robado no luce.
La mujer casta esta siempre acompañada.
Del mal, el menos.
No dejes lo bueno por lo hermoso, ni lo cierto por lo dudoso.
A la moza que mal lava, siete veces la hierve el agua.
Salvarse por los pelos.
La buena mujer, con sus manos edifica su casa.
Lo que Dios no da, Salamanca no presta.
Hay que andar más tieso que un ajo.
El arroz, el pez y el pepino, nacen en agua y mueren en vino.
No esperes nada de aquel que promete mucho.
A la mujer búscala delgada y limpia que gorda y guarra ella se volverá.
El parir y amasar siempre empezar.
Inclinar la balanza.
Un día el lobezno se convertirá en lobo, aunque se haya criado entre los hijos del hombre.
Si no sobra es que falta.
Todo acaba con la muerte, menos, el hacer bien.
Jugar bien sus cartas.
Bien ajeno es la hermosura, y, sobre ajeno, poco dura.
Jabón e hilo negro, todo es para la ropa.
Aunque tengas sesenta consejeros, aconséjate primero a ti mismo
Boca ancha, corazón estrecho.
Favorecer, es por norma perder.
No hace plata quien más suda, si la suerte no le ayuda.
El amor de lejos, es para los pendejos.
Más fácil entra un camello por el ojo de una aguja, que un rico entre al reino de los cielos.
El rico come "sudao", y el pobre sudando.
A la hija, tápala la rendija.
En pleitos de hermanos, no metas las manos.
El que ha de morir a oscuras, aunque muera en velería.
Ajo en el cordero es pecado, tanto en el guisado como en el asado.
Lo que por agua viene por agua se va.
Los caballos como las mujeres en manos de "tarugos" se echan a perder.
El que fue monaguillo y después abad, sabe lo que hacen los mozos tras el altar.
Contra gustos, no hay disgustos.
Da Dios el frío conforme al vestido.
Comprar y vender excelente camino para enriquecer, que trabajando, solo has de padecer.
Brilla por su ausencia.
Boca que no habla, Dios no la oye.
No puedo ser puta y pechera, no quiero aunque pudiera.
La muerte todo lo ataja.
Para seguir el sendero, mira al maestro, sigue al maestro, camina con el maestro, ve con el maestro, llegarás a ser maestro.
El amor es un acto de fe, y quien tiene poca fe tiene poco amor
Amanse su saña quien por si mismo se engaña.
No dice más la lengua de lo que siente el corazón.