Vieja verde caprichosa, ni fue buena madre ni buena esposa.
Ni de saúco buen vencejo, ni de cuñado buen consejo.
Yernos y nueras, en las afueras.
A los bienes y a los males, la muerte los hace iguales.
Hombre refranero, maricón o pilonero.
Habiendo fiesta y velorio regado, no hay novia fea ni muerto malo.
Pan no mío, me quita el hastío.
A la vasija nueva dura el resabio de lo que se echó en ella.
Ni cuatro caballos galopando pueden recuperar la palabra empeñada.
Limpia tu moco, y no harás poco.
Recio llama a la puerta el que trae mala nueva.
Putas y toreros, a la vejez os espero.
Mal año espero si en Febrero, anda en mangas de camisa el jornalero.
Hasta la muerte, todo es vida.
Donde no hay cabeza todo se vuelve rabo.
Cuando en Diciembre veas nevar, ensancha el granero y el pajar.
Como Marzo vuelva el rabo, ni queda pastor ni ganado.
La mierda, bajo la nieve, no se ve.
Vivir es morir lentamente.
Los pájaros escuchan las palabras del día y las ratas las palabras de noche.
En viernes ni en martes, ni tu casa mudes, ni tu hija cases, ni tu viña podes, ni tu ropa tajes.
Afortunado el que vive tiempos tranquilos.
Muerto el perro, se acaba la rabia.
La intención es lo que vale.
A la noche, arreboles, a la mañana habrá soles.
Años de nones, muchos montones.
El hombre que hace su fortuna en un año debería ser ahorcado doce meses antes.
Las palabras son enanos; los ejemplos son gigantes.
La barca pasa, la orilla queda
Con rabia el perro, muerde a su dueño.
Perros raspan, pero la caravana passa.
Tu madre te llorará hasta el final de sus días; tu hermana hasta ponerse el anillo de boda; tu viuda hasta el rocío del amanecer.
Quien tiene arte va por todas partes.
Siempre es bueno tener palenque donde rascarse.
Del viejo el consejo.
Goza de la alegría que evita que los amigos se avergüencen el uno del otro la mañana siguiente
Más es la bulla que la cabuya (cuerda).
Clérigos, frailes y pardales, son malas aves.
Hoy domingo y mañana fiesta, buena vida es esta.
Las buenas fuentes se conocen en las grandes sequías; los buenos amigos, en las épocas desgraciadas.
si bebes el agua, sigue la costumbre.
Antes de iniciar la labor de cambiar el mundo, da tres vueltas por tu propia casa.
Déjate de tanto refrán, y empieza a buscar el pan.
El rocín a la crin, y el asno, al rabo.
Si Septiembre no tiene fruta, Agosto tuvo la culpa.
Amigos, amigos, pero la cebada a dos reales.
Avanza, avanza; que la juventud no se cansa!
Quien no tiene quiere más.
Ayunar, o comer truchas.
La niñez se va para lejos; si vuelve ya estamos viejos.