Hijo de mi hija, mi nieto será; hijo de mi hijo, Dios lo sabrá.
La buena uva hace buena pasa.
Si el camello pudiera verse la joroba, se caería al suelo de vergüenza
El afeite que más hermosea es la dádiva buena.
Cada hombre lleva un loco dentro, y cada mujer un ciento.
El ciego y el ignorante, tienen el mismo talante.
Quien con toros anda, a torear aprende.
Quien fuerza ventura, pierde rencura.
Quien no sufrió una escasez, no guarda para después.
Los cuernos y las canas no salen por la vejez.
No coma cuento coma carne.
Bebo lo tinto y meo lo claro.
Ninguno se alabe de hacer lo que no sabe.
La pasión embellece lo feo
Pan de boda, duro a las pocas horas.
Alcanza, quien no cansa.
Las campanas se conocen por el son y las mujeres por la voz.
La nariz y la frente, hasta la muerte siempre crecen.
De ambos ha sido el acertar; tú al pedir, yo al no dar.
De petaca ajena, la mano se llena.
Nada sienta mejor al cuerpo que el crecimiento del espíritu.
Saca tu cruz a la calle, y verás otras más grandes.
Quien va despacio y con tiento, hace dos cosas a un tiempo.
Si comes cerezas con los poderosos te arriesgas a que los huesos lluevan contra tu nariz.
Dando al diablo el hato y el garabato.
Busca la respuesta en el mismo lugar de donde vino la pregunta
Todo lo que vivimos es digno de ser vivido.
El tonel vacío mete más ruido.
De bien en mejor.
Aunque tengas todo lo que desees en la tierra, nunca dejes de mirar al cielo.
No hay mandado como el que hace el mismo amo.
Coja o tuerta, la que está junto a tu puerta.
Más vale bien amigada que mal casada.
Quien cuando puede, no quiere; cuando quiere, no puede.
A mejor cazador se le va la paloma.
El jornal por la puerta entra y por el humero se va.
Dos agujas no se pinchan.
Al hombre y al caballo, no apurallo.
El guayabo más le asienta, a aquel que paga la cuenta.
Anda caliente, come poco, bebe asaz, y vivirás.
A gran chatera, gran pechera.
Dios da nueces a quien no sabe cascarlas.
La esperanza es como el azúcar en el té. Aunque es muy poca, todo lo endulza.
Que largos son los años en la niñez y como se acortan en la vejez.
Quien en tierra ajena muere, doblada pena tiene.
El que paga manda y el que no se aguanta.
Ningún ladron quiere ser robado.
Cabra por viña, cual la madre tan hija.
Estás entre la espada y la pared.
Gallina gentil, echada en Marzo y sacada en Abril.