En Agosto prepara el agua y el costo.
Cada uno quiere llevar agua a su molino y dejar seco el de su vecino.
No desprecies a quien poco es, que algún días mucho podrá ser.
El ciego y el ignorante, tienen el mismo talante.
Los cuernos y las canas no salen por la vejez.
Quien fuerza ventura, pierde rencura.
No coma cuento coma carne.
Si el camello pudiera verse la joroba, se caería al suelo de vergüenza
Cinco dedos son hermanos, no iguales.
Pan de boda, duro a las pocas horas.
Quien no sufrió una escasez, no guarda para después.
De ambos ha sido el acertar; tú al pedir, yo al no dar.
Cada hombre lleva un loco dentro, y cada mujer un ciento.
Dando al diablo el hato y el garabato.
Quien con toros anda, a torear aprende.
La nariz y la frente, hasta la muerte siempre crecen.
Aunque tengas todo lo que desees en la tierra, nunca dejes de mirar al cielo.
Ninguno se alabe de hacer lo que no sabe.
De bien en mejor.
Busca la respuesta en el mismo lugar de donde vino la pregunta
Alcanza, quien no cansa.
De petaca ajena, la mano se llena.
Saca tu cruz a la calle, y verás otras más grandes.
La pasión embellece lo feo
Las campanas se conocen por el son y las mujeres por la voz.
Dos agujas no se pinchan.
Quien va despacio y con tiento, hace dos cosas a un tiempo.
Que largos son los años en la niñez y como se acortan en la vejez.
El tonel vacío mete más ruido.
El jornal por la puerta entra y por el humero se va.
A gran chatera, gran pechera.
A mejor cazador se le va la paloma.
Nada sienta mejor al cuerpo que el crecimiento del espíritu.
Más vale bien amigada que mal casada.
No hay mandado como el que hace el mismo amo.
Gallina gentil, echada en Marzo y sacada en Abril.
Ningún ladron quiere ser robado.
Anda caliente, come poco, bebe asaz, y vivirás.
Quien en tierra ajena muere, doblada pena tiene.
Quien cuando puede, no quiere; cuando quiere, no puede.
Al hombre y al caballo, no apurallo.
La esperanza es como el azúcar en el té. Aunque es muy poca, todo lo endulza.
Coja o tuerta, la que está junto a tu puerta.
Todo lo que vivimos es digno de ser vivido.
El guayabo más le asienta, a aquel que paga la cuenta.
Dios da nueces a quien no sabe cascarlas.
Estás entre la espada y la pared.
El brasero, llega mejor a los primeros.
Cabra por viña, cual la madre tan hija.
Indio que mucho te ofrece, indio que nada merece.