De ventero a ladrón, no hay más que un escalón.
La voz del culo no admite remedio ni disimulo.
Por la boca muere el pez.
Pan con vino no emborracha, pero alegra a la muchacha.
Burlas suaves traen burlas graves.
Quien va a almorzar no invitado, es que no ha desayunado.
Ni amor sin comer, ni vestido de gala sin otro tener.
La lengua rompe huesos aunque ella no los tenga.
Ayatola no me toques la pirola.
No cuentes dinero delante de los pobres.
El vino comerlo, y no beberlo.
La sardina y el huevo a dedo.
Bebes vino, no bebas el seso.
Más vale que los dientes no riñan con la lengua.
Al alcornoque no hay palo que le toque, sino la encina, que le quiebra la costilla.
Gozo que no se comunica, se achica.
Dame un pez y cenaré esta noche, enséñame a pescar y cenaré siempre.
Más come en una semana un gato que cien ratones en todo un año.
A San Simón y San Judas, dulces son las uvas.
Una de cal y otra de arena, y la obra saldrá buena.
A mocedad sin vicio y de buena pasada, larga vejez y descansada.
Planta eucaliptos para ti, piñeiros para os fillos e carballos para os netos. Planta eucaliptos para ti, pinos para tus hijos y robles para tus nietos.
El viejo desvergonzado, hace al niño mal educado.
¿Por qué nos quejamos de que un árbol salga torcido cuando, en nuestras calles hay personas torcidas?
Dos es compañía, tres multitud.
Menos ha de ser llorado el muerto que el desdichado.
El hambre tira, y el orgullo me levanta.
Díjome mi madre que porfiase, pero que no apostase.
El tiempo cura al enfermo, que no el engüento.
En bote pequeño la buena mermelada.
Quien bien imagina, llámese adivina.
Para hablar y comer pescado, hay que tener mucho cuidado.
Agua de mañana y concejo de tarde, no es durable.
Más sabe el que entiende la malicia que aquel que la pronuncia.
El marido y la mujer deben ser como las manos y los ojos: cuando duele la mano, los ojos lloran, y cuando los ojos lloran las manos secan las lágrimas.
Siete le daban al tocho, y el quería ocho.
En gran casa, a muchos el trabajo cansa.
Buey que rumia, nada le duele.
La jodienda no tiene enmienda.
La carne ha bajado y los pulmones han subido.
No te esfuerces por obtener un exceso, cuando tienes cubiertas las necesidades.
Que sabe de amores, el que nunca se ha casado.
Bien de mis males, mal de mis bienes.
Si carero asado cenó, no preguntes de qué murió.
Laguna que no tiene desagüe, tiene resumidero.
Haceos miel y comeos han las moscas.
Hacer más daño, que un buey por un tejado.
Si nuestro corazón es una rosa, vuestra boca dirá palabras perfumadas.
Quien en presencia te teme, en ausencia te perjudica
Oración de perro no va al cielo.