Mal me quieren mis comadres porque digo las verdades.
Cuando los ciegos guían, ¡ay de los que van detrás!.
Más vale el hueso en Marzo que la carne en Mayo.
Bendito sea el mal que a los nueve meses se ha de quitar.
Levantar la liebre para que otro la mate es disparate.
Leal El amigo, al bien y al mal se para.
Alazán tostado, antes muerto que cansado.
El Abad de Compostela, que se comió el cocido y aún quiso la cazuela.
Al mal torero, hasta los cuernos le molestan.
Lo que no se empieza no se acaba.
Idiota y tozudo, no hay mejor burro.
Salud perdida, salud gemida.
Dios castiga, sin palo y sin cuarta.
¿Compare, la burra, pare o no pare?.
No dejes para mañana lo que puedas hacer hoy.
Cazador, mentidor.
Si bien canta el abad, no le va en zaga el monacillo.
La letra mata, el espíritu vivifica.
Empieza a cuidar la naturaleza y la naturaleza cuidará de ti.
A rocín de halconero, mal le medra el pelo.
Negar que negarás, que en Aragón estás.
Aprendiz de todo, que maestro de poco.
Todos nacemos llorando y nadie se muere riendo.
En Marzo saca la cabeza el lagarto.
Agua sobre agua, ni cura ni lava.
El lo que se pierde, se aprende.
La palabra es playa, el silencio oro.
Secreto de tres, secreto no es.
Lo que más se quiere, presto se pierde.
Inútil es reprender a quien caso de no ha de hacer.
El inferior paga las culpas del superior.
Por San Miguel, quita el riego a tu vergel.
Un día en prisión es como mil otoños fuera.
Abogado novato, Dios te asista, entre parientes, pobres, putas y petardistas.
Aquellos son ricos, que tienen amigos.
La ley es como la tela de araña, atrapa los bichos chicos y deja pasar a los grandes.
Guarda mozo, y hallarás viejo.
Donde hay leyes, hay trampas.
El primer año es el difícil, todos los demás ya son iguales.
Con el rey me eché, más puta me quedé.
Hacer castillos en el aire.
El que nace para borrico, del cielo le baja el aparejo.
Mejor es un hombre cuya charla permanece en su vientre, que el que la prefiere de manera injuriosa.
Estoy como la tamalera, que me va más, que me va mal; pero como del tamal.
A osadas, que quien lo dijo no mintió.
Ingenuo y muy majadero, quien da la llave al ratero.
Saber de pobre no vale un duro
Todo lo que no es dado es perdido
Mal lo aliña quien en sus tiempos no labró la viña.
La mujer maluca abajo tiene el azúcar.